Entrevistas

Ernesto Ottone: "Los grandes problemas que ha tenido el gobierno de Boric existen por un exceso de doctrinalismo"

El sociólogo ve el acuerdo constitucional como un gran desempeño de la democracia, ya opiniones distintas pudieron encontrar un punto medio.

Ernesto Ottone
Infinita

Ernesto Ottone, sociólogo, ensayista, fue asesor estratégico del presidente Ricardo Lagos y ha escrito más de 20 libros acaba de publicar “Crónica de una odisea. Del estallido social al estallido de las urnas".

El libro es un recorrido a través de sus columnas mensuales en el diario La Tercera, que escribió durante los últimos tres años y reflejan el cambio político y social del último tiempo.

Sin arrepentimientos

"No encontré nada de que arrepentirme cuando releí mis columnas, porque desde un principio traté de mirar lo que pasaba en un contexto histórico y comparativo con cosas que pasan en otras partes del mundo. Y si tú miras lo que ha sido Chile en estos últimos periodos desde la transición democrática hasta ahora, tú no encuentras las bases para una especie de revuelta violenta, y eso en realidad no existió. Lo que sí existió es como un divorcio entre lo que se avanzó durante esos años y una cierta percepción que era una percepción diferente", explica el sociólogo.

Ernesto Ottone intentó desde el principio entender las causas del malestar, y cree que más que hablar de 30 años hay que hablar de 20 y 10. "Hubo 20 años de un impulso propulsivo posterior a la Dictadura en que se avanzó enormemente en Chile. Chile era un país institucional, pero muy mediocre en lo económico y muy pobre. Y de pronto se transformó en el primero del curso. Ese impulso propulsivo después de los primeros 20 años perdió velocidad y se empezó a producir una cierta frustración frente a eso. Entonces ese fenómeno, más la la crisis de la democracia en general, de la representatividad, de la economía en el 2008, etc. Todo eso fue generando este ambiente de profundo malestar y este reventón, que se pensó que era prácticamente las puertas de una revolución".

"Se hablaba de Chile como de una especie de tiranía, se hablaba de nuestra economía como la de un país fracasado. El discurso empezó a alterar la realidad a través de la estridencia. Y eso naturalmente tuvo su desarrollo y después terminó con el plebiscito de salida, que mostró una situación distinta, más real".

Las grandes lecciones del acuerdo constitucional

"Todo proceso de acuerdo significa que nadie queda del todo contento. No hay un vencedor y un perdedor. Tiene que ser un proceso complejo en el cual hay opiniones distintas. La democracia es exactamente eso, la convivencia de opiniones distintas y un acuerdo sobre el cual pueda funcionar la sociedad sin un conflicto permanente y violento".

"El acuerdo logrado es un acuerdo que tiene esas bases. Y por lo tanto claro, no van a quedar contentos los extremos, porque esos partidos no son al final del día democráticos. Ellos piensan que la verdad está en alguna parte y que ellos la poseen, y por lo tanto la democracia es lo contrario de eso. Me parece natural que un partido de extrema derecha como Republicanos no esté contento con el acuerdo. Y me parece que en ese sentido el partido Comunista, que también es un partido con posiciones doctrinarias duras, ha sido más pragmático", afirma Ernesto Ottone.

"Boric dio un gran paso al llamar al acuerdo y terminó siendo una persona que favoreció el acuerdo desde la Presidencia de la República. Yo creo que Gabriel Boric es una persona que realmente ha tratado de comprender esta realidad. Él se ha dado cuenta que los problemas por las que ha atravesado su gobierno existen por un exceso de doctrinalismo. Él siempre está en una situación muy compleja porque su formación política es una formación doctrinaria, y el conjunto de las fuerzas que lo apoyan más de cerca son extremadamente doctrinarios y extremadamente convencidos de una especie de que hay que 'profundizar la democracia'".

 

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