Efemerides

Nació en un casete hace 40 años: el disco que derrotó a la censura y dejó el himno social más grande del país

A 40 años de su lanzamiento, "Pateando piedras" marcó un giro musical para Los Prisioneros y consolidó a la banda como una de las más importantes de Chile.

Los Prisioneros

El 15 de septiembre de 1986, Los Prisioneros lanzaron Pateando piedras, su segundo álbum de estudio.

La producción apareció en un Chile marcado por la dictadura y rápidamente llevó a la banda hacia la masividad.

El disco nació mientras el grupo recorría el país con una intensa agenda de conciertos.

Jorge González compuso varias canciones durante esos viajes, especialmente en el sur de Chile.

"Cuando pienso en Pateando Piedras, evoco algo provinciano, limpio, y especialmente me acuerdo de Concepción, porque gran parte de esas canciones se hicieron mientras tocábamos en el sur", recordó González.

La producción también significó un cambio importante para el sonido de Los Prisioneros.

El grupo incorporó sintetizadores, baterías programadas y nuevos recursos electrónicos, influenciado por bandas europeas como Depeche Mode.

El baile de los que sobran y el salto a la masividad

Entre las canciones del álbum destacan Muevan las industrias, Por qué los ricos, ¿Por qué no se van?, Quieren dinero y El baile de los que sobran.

Esta última composición de González aborda la marginación juvenil y se transformó en una de las canciones más reconocidas de la música popular chilena.

El propio músico la definió como un "canto a los jóvenes marginados tras salir de la educación formal".

La banda grabó el álbum durante 1986 con el ingeniero Caco Lyon.

Para las sesiones utilizaron sintetizadores Casio, una batería electrónica Simmons, una LinnDrum y sistemas de programación que ampliaron las posibilidades del trío.

En El baile de los que sobran, Claudio Narea aportó la guitarra acústica.

La canción también incorporó un ladrido de perro mediante un sampler, un detalle que González consideraba fundamental para el resultado final.

El lanzamiento ocurrió bajo estado de sitio, pocos días después del atentado contra Augusto Pinochet.

Los Prisioneros presentaron el álbum el 15 de septiembre en el Café del Cerro, ante menos de cien personas.

El éxito llegó rápidamente. El disco vendió cinco mil copias durante sus primeros diez días y alcanzó 20 mil unidades en poco más de dos meses.

En noviembre, Los Prisioneros realizaron la presentación oficial en el Estadio Chile ante unas 11 mil personas. La banda llenó el recinto en dos jornadas consecutivas.

La portada también quedó asociada al disco. Jorge Brantmayer fotografió al grupo en la Línea 2 del Metro de Santiago, durante un viaje hacia San Miguel.

Pateando piedras debutó originalmente en cassette en Chile y en vinilo en otros países sudamericanos.

Posteriormente tuvo reediciones en CD, cassette y versiones remasterizadas, incluida una edición de 2011 por sus 25 años.


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