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"Cada 9 de noviembre, como siempre...": Nietos de Zalo Reyes realizan potente homenaje

Renata y Boris González recordaron al gorrión de Conchalí en una de las fechas más importantes dentro de su cancionero.

  • Por Equipo Concierto.cl
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Zalo Reyes
Agencia Uno

El pasado 21 de agosto se vivió uno de los fallecimientos más comentadas de la música chilena. Nos referimos a la partida de Zalo Reyes quien murió a los 69 años luego de diversas complicaciones por la diabetes que padecía.

La muerte del Gorrión de Conchalí causó impacto en todo el país. De hecho, fueron miles de fanáticos quienes lo despidieron a través de multitudinarias manifestaciones de afecto a lo largo de su natal comuna.

Del hecho ya han pasado casi 3 meses, pero su recuerdo aún sigue presente. Es por esta misma razón que sus nietos le rindieron un homenaje en una fecha importante dentro de su cancionero: el 9 de noviembre.

El homenaje de los nietos de Zalo Reyes

"Cada 9 de noviembre, como siempre sin tarjeta te mandaba un ramito de violetas", dice la canción que popularizó Reyes. Esta fue la excusa para que sus nietos Renata y Boris González participaran de un momento televisivo para recordarlo.

"Para nosotros siempre ha sido muy loco lo que pasa con el 9 de noviembre porque simplemente era parte de una canción que el sello le pasó a mi abuelo. Pero la gente se empezó a sentir tan parte de la canción de Zalo Reyes, algunos lo relacionan con su vida incluso, tienen recuerdos", dijo Boris.

Nieto Zalo Reyes

El hombre señaló que su carrera musical se la debe a su abuelo, ya que fue él quien lo motivó a perseguir su camino artístico. "Yo partí tocando piano a los tres años con mi abuelo, quise que la despedida de mi abuelo fuese con este piano", señaló en Mucho Gusto.

Asimismo, se refirió a los que fueron los últimos días con vida del cantante chileno. "Para comentarles a todos cómo fue el último tiempo con mi abuelo, nosotros nos estábamos preparando para las presentaciones. Nunca supimos hasta el día viernes que tenía un posible tumor, un cáncer, pasaron dos días, fue algo muy sorpresivo", comentó.

"Igual mi abuelo por su diabetes sentía muy poco, tenía poca sensibilidad, la vida hizo lo suyo. Pero felizmente estuvo en buenas manos hasta el último y pudimos despedirlo", agregó.

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