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Georgie Henley: La infección carnívora que casi le hizo perder un brazo

La actriz de "Las Crónicas de Narnia" tenía 18 años cuando debió someterse a extensas cirugías para salvar su vida y su brazo.

Georgie Henley NArnia
Instagram @georgiehenley

Georgie Henley, la actriz que dio vida a Lucy en Las Crónicas de Narnia, reveló el calvario que pasó de adolescente tras contraer fascitis necrotizante, una infección causada por una "bacteria come carne".

A través de Instagram, la intérprete dijo que estuvo a punto de perder el brazo; aunque pudo recuperarse, la rara enfermedad le dejó un gran número de cicatrices que decidió mostrar a sus más de 376.000 seguidores.

"Estaba en mi sexta semana de universidad en Cambridge, [cuando] contraje fascitis necrotizante, una rara y dolorosa infección que casi me quita la vida y causó estragos en todo mi cuerpo", contó en la red social.

"Para evitar la amputación de mi mano y brazo izquierdos, me sometí a una extenuante cirugía invasiva y luego a una extensa cirugía reconstructiva que resultó en una serie de injertos de piel y cicatrices", continuó la artista inglesa.

"Me tomó mucho tiempo sanar tanto física como mentalmente, pero esperaba que algún día llegara el momento adecuado para hablar sobre lo que sucedió. Hoy es un comienzo", mencionó la joven de 27 años.

Georgie Henley Instagram

Georgie Henley intentó ocultar sus cicatrices en los rodajes

Debido a su condición, Henley tuvo que ser hospitalizada a los 18 años de edad. A pesar de su recuperación, las secuelas de la enfermedad le dejaron daños psicológicos. Para realizar sus grabaciones, tuvo que esconder sus cicatrices con vendajes, maquillajes, usando mangas largas e incluso pantalones para poder ocultar sus manos en los bolsillos.

"La industria de la que formo parte a menudo se enfoca en una idea muy limitada de lo que se considera 'perfección' estética. Y me preocupaba que mis cicatrices me impidieran conseguir trabajo. La verdad es que no existe la 'perfección'. Pero aún he vivido con la vergüenza de sentirme diferente, exacerbada por las expectativas que venían con comenzar mi carrera a una edad temprana", mencionó.

"Mis cicatrices no son algo de lo que avergonzarse. Son un mapa del dolor que ha soportado mi cuerpo y, lo que es más importante, un recordatorio de mi supervivencia. No afectan mi capacidad como actor y estoy orgulloso de ser una persona que tiene cicatrices visibles en esta industria", cerró.

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