Noticias

Marcelo Lagos y las curiosas coincidencias del terremoto de México

El geógrafo Marcelo Lagos explicó las curiosas coincidencias de los temblores en México. Son tres que se registran el mismo día en diferentes años.

Marcelo Lagos
La Nación

El 19 de septiembre parece ser una fecha fatídica para México: tres temblores han tenido lugar este mismo día pero en 1985, 2017 y ahora en 2022. Desde entonces, una gran cantidad de teorías conspirativas han comenzado a circular.

La explicación

Respecto a una posible conexión en esta macabra coincidencia, el reconocido geógrafo Marcelo Lagos se refirió a los hechos. “Más que imposible, es poco probable, pero el hecho de que sea poco probable no es sinónimo de imposible", partió diciendo Lagos.

Después agregó: "Evidentemente, el evento que tuvo el lunes hace esa conexión con lo ocurrido el 19 de septiembre de 1985, el gran terremoto que afectó a Ciudad de México y el evento de 2017″.

“Septiembre es una fecha que se ha fijado en la memoria de las personas que habitan este país, pero lo medular es que en tiempo humano, eventos de estas características son recurrentes y nos podrían hacer pensar en que algo está pasando el 19 de septiembre", detalló el geógrafo según 24 Horas.

"Sin embargo, si lo miramos desde una mirada más histórica, México tiene una frecuencia importante de eventos, no solamente en septiembre, sino que también en diciembre y junio”, aseguró Lagos.

¿Es o no una coincidencia?

Respecto a las teorías que han estado circulando, el periodista Iván Núñez le preguntó al geógrafo si es que realmente era sólo una coincidencia o si había una relación. De esa forma, Lagos respondió: “En esto minuto, sí, pero quién sabe si en el futuro exista una explicación. Hoy no hay ninguna explicación científica para ello”.

El experto finalizó precisando que: “Las personas necesitamos coincidir, pero desde una óptica de un proceso geológico necesitamos una perspectiva mucho más amplia para entender si una fecha puede ser un indicador de que viene un terremoto”.

Así, los temblores serían sólo una mala coincidencia y no un indicio de ningún tipo de desastre natural.

 

Compartir