Entrevistas

Pablo Allard, arquitecto: «Ni el Covid-19 ha hecho tanto daño como la violencia post estallido social»

El director del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, Pablo Allard, comentó la remoción de la estatua de Baquedano para restaurarla.

Estatua Baquedano

En la noche de este jueves finalmente el Consejo de Monumentos Nacionales retiró el monumento al General Baquedano de la plaza que leva su nombre para restaurarla ante los constantes ataques que recibió desde el estallido social hasta la conmemoración del Día de la Mujer de este año.

Sobre esto, en Mañana Será Otro Día hablamos con Pablo Allard, decano de la Facultad de Arquitectura UDD y director del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano donde analizamos la situación de Plaza Italia y el incremento de campamentos en nuestro país. 

Sobre el primer tema, Allard mencionó que «Plaza Italia no solo fue el primer límite de la ciudad republicana, sino que también la puerta de entrada del ferrocarril y el parque forestal. Es un nodo urbano importante».

Esto, junto con recordar las variadas concentraciones que se han realizado e este lugar de la capital: desde el triunfo de Cecilia Bolocco en el Miss Universo, la celebración de la copa libertadores de Colo-Colo y el retorno a la democracia.

«La vocación de Plaza Baquedano es ser el centro principal de celebración de nuestro país», añade el arquitecto.

Pero sobre el deterioro que tuvo la estatua de Baquedano, Pablo Allard apunta a las constantes manifestaciones que se han realizado desde el estallido social.

«Cómo es posible que luego de un año, hay grupos violentitas que sigan vandalizando espacios públicos», reclama.

«Ni siquiera el coronavirus ha hecho tanto daño como lo la violencia post estallido social», acusa el director del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano.

Campamentos en Chile

El también decano de la Facultad de Arquitectura UDD comenta que desde 2007 se perdió el foco en torno al problema habitacional en nuestro país.

«Nos fuimos descuidando de la realidad de los campamentos», sincera y añade que este problema que se unió con el daño a la economía, en cuanto al comercio y servicios, que se provocó después del estallido y la crisis sanitaria.

Sobre el incremento de campamentos en nuestro país, Allard señala que «un tercio de estas familias son de clase media» desmintiendo que la migración tenga relevancia en esta problemática: «El porcentaje de migrantes es marginal» añadiendo que un 70% de quienes viven en campamentos son chilenos. 

Junto a este lamentable escenario, el arquitecto de todas formas entrega esperanzas: «Chile es probablemente el único país del cono sur con los recursos para garantizar el acceso general a una vivienda digna», dice agregando que se debe planificar estrategias para «tiempos de emergencia»: Hay mafias que le cobran a las familias para tener un hogar en terrenos ilegales».

«Hay que posicionar los campamentos como un tema de emergencia a resolver», finaliza Pablo Allard.

 

 

 

 

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