El 22 de octubre de 1984, Paul McCartney publicó Give My Regards to Broad Street, la banda sonora de la película homónima que protagonizó ese mismo año.
Aunque el largometraje recibió duras críticas y tuvo malos resultados en taquilla, el disco conquistó al público y alcanzó el primer puesto de las listas de ventas del Reino Unido.
El álbum marcó una nueva etapa en la carrera del exintegrante de The Beatles, quien combinó nuevas versiones de canciones emblemáticas con material original.
Su lanzamiento también prolongó el buen desempeño comercial de sus trabajos anteriores, Tug of War (1982) y Pipes of Peace (1983).
La producción comenzó a tomar forma durante las sesiones de Pipes of Peace y se extendió hasta julio de 1983.
McCartney debió interrumpir temporalmente ese trabajo para concentrarse en la banda sonora, aunque terminó ambos proyectos y publicó el primero en 1983.
Los clásicos que Paul McCartney revisó en el álbum
La mayor parte de Give My Regards to Broad Street recupera canciones de distintas etapas de su trayectoria.
El músico grabó nuevas versiones de clásicos de The Beatles, como Yesterday, Good Day Sunshine, Here, There and Everywhere y The Long and Winding Road, además de éxitos de Wings, entre ellos Silly Love Songs.
El repertorio también incluyó composiciones de su carrera solista, como Ballroom Dancing y Wanderlust, de Tug of War, y So Bad, de Pipes of Peace. Entre las canciones inéditas destacaron No Values y Not Such a Bad Boy, junto con Eleanor's Dream, una expansión sinfónica de Eleanor Rigby.
La duración del material obligó a recortar algunas canciones para la edición en vinilo. El casete conservó las versiones completas, mientras que el CD incorporó como tema adicional Goodnight Princess.
No More Lonely Nights, el gran éxito de la banda sonora
El sencillo principal, No More Lonely Nights, destacó por la participación de David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd.
La canción alcanzó el top 10 internacional y recibió nominaciones a los Globos de Oro y los premios BAFTA en 1985.
Mientras tanto, la película intentaba retratar un día en la vida de McCartney, con apariciones de Linda McCartney, Ringo Starr y Tracey Ullman, entre otros.
Sin embargo, la crítica cuestionó su argumento y su desarrollo narrativo, y el filme terminó como uno de los fracasos cinematográficos de 1984.
En noviembre de ese año, McCartney también lanzó We All Stand Together, acreditada a Paul McCartney & The Frog Chorus.
La canción infantil llegó al tercer puesto de las listas británicas y confirmó que el músico podía conectar con públicos de distintas edades.
Pese al tropiezo cinematográfico, Give My Regards to Broad Street alcanzó el número uno en el Reino Unido y llegó al puesto 21 del Billboard 200 estadounidense.
El disco también marcó el cierre de su etapa con Columbia Records en Estados Unidos, antes de su regreso a Capitol Records.
