Un riff que Slash comenzó a tocar como una broma terminó llevando a Guns N’ Roses a un lugar que la banda nunca antes había alcanzado.
El 10 de septiembre de 1988, “Sweet Child O’ Mine” llegó al número uno del Billboard Hot 100, entregándole al grupo su primera canción en alcanzar la cima del ranking estadounidense.
Este 10 de septiembre se cumplen 38 años de aquel hito, protagonizado por una canción cuyo origen estuvo lejos de una composición cuidadosamente planificada.
Incluida en Appetite for Destruction (1987), “Sweet Child O’ Mine” fue el tercer sencillo de Guns N’ Roses y terminó transformándose en una de sus principales cartas de presentación a nivel mundial.
La improvisación de Slash que terminó convirtiéndose en un clásico
La historia comenzó durante una improvisación entre los integrantes de la banda.
Slash comenzó a tocar una melodía que posteriormente describiría como “de estilo circense”, con la intención de divertir al baterista Steven Adler. Sin embargo, Izzy Stradlin escuchó potencial en aquella secuencia y comenzó a incorporar acordes.
Duff McKagan agregó posteriormente la línea de bajo, mientras Adler construyó el ritmo. Lo que había comenzado como un momento informal empezó entonces a adquirir la estructura de una canción. “La cosa de ‘Sweet Child’ es que fue escrita en cinco minutos”, recordó McKagan en una entrevista realizada en 1988.
Axl Rose y la inspiración detrás de “Sweet Child O’ Mine”
Con la base instrumental encaminada, Axl Rose escribió la letra inspirado en quien entonces era su novia, Erin Everly.
La combinación de aquella letra con el riff de Slash terminó dando forma a una balada de hard rock. Esta, que conseguiría un impacto muy superior al imaginado durante sus primeros minutos de existencia.
“Sweet Child O’ Mine” permaneció dos semanas en el número uno de Estados Unidos y también escaló posiciones en Reino Unido y Canadá. Su popularidad contribuyó además a consolidar internacionalmente Appetite for Destruction.
MTV y el videoclip de “Sweet Child O’ Mine”
Parte de la expansión del sencillo también estuvo vinculada a su videoclip, dirigido por Nigel Dick. Las imágenes mostraban a Guns N’ Roses ensayando en Huntington Beach, acompañados por integrantes de su equipo y sus parejas. Entre ellas aparecía la propia Erin Everly.
El registro consiguió una importante rotación en MTV, mientras que la canción también circuló en una versión editada para adaptarse a la programación radial, una decisión que generó molestia entre los integrantes de la banda.
El histórico récord que consiguió décadas después
El impacto de “Sweet Child O’ Mine” consiguió atravesar generaciones. En 2019, su videoclip se convirtió en el primero perteneciente a una canción de los años 80 en superar los mil millones de reproducciones en YouTube.
El tema también ha aparecido en distintos rankings musicales. Guitar World ubicó su solo en el puesto 37 de sus 100 mejores solos de guitarra, mientras que Rolling Stone posicionó la canción en el lugar 198 de sus 500 mejores canciones de todos los tiempos. Los lectores de Total Guitar, en tanto, eligieron su característica introducción como el mejor riff de guitarra de la historia.
A 38 años de aquel 10 de septiembre de 1988, resulta difícil separar a Guns N’ Roses de las primeras notas de “Sweet Child O’ Mine”. Un riff que comenzó como una broma terminó entregándole a la banda su primer número uno en Estados Unidos y convirtiéndose en uno de sus clásicos definitivos.
