La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino ubicada debajo de la vejiga y delante del recto.
Su función incluye participar en la producción del líquido seminal.
Como ocurre con otros órganos, sus células pueden desarrollar alteraciones que provoquen un crecimiento descontrolado.
Así surge el cáncer de próstata, una enfermedad cuyo comportamiento puede variar considerablemente.
Algunos tumores crecen lentamente y permanecen localizados durante años.
Otros pueden presentar un comportamiento más agresivo y extenderse hacia otros órganos.
En Chile, este cáncer registra la mayor incidencia entre los hombres.
Los casos comienzan a aumentar después de los 50 años y alcanzan una mayor concentración entre los 70 y 74 años.
"La edad es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar cáncer de próstata, por eso es importante que los hombres conozcan cuándo corresponde comenzar a evaluarse. Sin embargo, no todos tienen el mismo nivel de riesgo y los antecedentes familiares pueden hacer necesario iniciar la evaluación antes", explica el jefe de la Unidad de Urología de Clínica INDISA, Dr. Arquímedes Rodríguez.
¿Cuándo comenzar a controlar la próstata?
Uno de los principales desafíos para detectar esta enfermedad radica en que puede no provocar síntomas durante sus primeras etapas.
Las molestias urinarias, como dificultad para comenzar a orinar, menor fuerza del chorro o aumento de la frecuencia, pueden aparecer por distintas alteraciones prostáticas.
La hiperplasia prostática benigna, por ejemplo, también puede generar estos síntomas.
Por eso, la ausencia de molestias no descarta la enfermedad.
Los controles permiten evaluar el riesgo y detectar posibles alteraciones antes de que aparezcan manifestaciones clínicas.
Las recomendaciones del Ministerio de Salud consideran el tamizaje mediante antígeno prostático específico (APE) en hombres entre los 50 y 70 años.
Las guías de la European Association of Urology también plantean adaptar el inicio de los controles según el riesgo. Para hombres sin factores adicionales, consideran el APE desde los 50 años. En quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de próstata o ascendencia africana, plantean comenzar desde los 45 años. En portadores de una mutación BRCA2, recomiendan considerar la evaluación desde los 40 años.
"Si un hombre tiene un padre o hermano que tuvo cáncer de próstata, especialmente si fue diagnosticado a una edad temprana, es importante que informe este antecedente al médico. En estos casos podemos estar frente a un riesgo mayor y la conversación sobre los controles puede comenzar antes de los 50 años", señala Rodríguez.
¿En qué consiste la evaluación?
El antígeno prostático específico (APE) constituye uno de los principales exámenes para la detección y requiere una muestra de sangre. Sin embargo, un resultado elevado no confirma por sí solo la presencia de cáncer.
Distintas condiciones prostáticas también pueden aumentar el nivel de APE. Por eso, un profesional debe interpretar el resultado considerando los antecedentes y características de cada paciente.
Según cada caso, el urólogo puede solicitar nuevos análisis o estudios complementarios.
La evaluación también considera síntomas, antecedentes familiares y otros factores de riesgo.
"La recomendación es no esperar a que aparezcan síntomas para recién consultar. A partir de cierta edad, y especialmente si existen antecedentes familiares, es importante conversar con un urólogo para evaluar el riesgo individual y definir cuándo corresponde realizar los controles", concluye el Dr. Rodríguez.
