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Si se te duermen las manos con frecuencia, presta atención: estas son las causas y señales de alerta

El hormigueo, el dolor y la pérdida de fuerza en las manos pueden tener distintas causas.

Manos Dormidas
Getty Images

Abrir un frasco, sostener una taza, escribir o dormir sin interrupciones puede volverse difícil cuando las manos presentan hormigueo o adormecimiento.

Aunque muchas personas relacionan estos síntomas con el síndrome del túnel carpiano, existen otras causas que requieren evaluación médica.

"Muchas personas lo atribuyen al cansancio, al estrés o al uso prolongado del teléfono móvil. Sin embargo, cuando estos episodios se repiten, estamos frente a un cuadro de atrapamiento o compresión nerviosa", explica el traumatólogo especialista en cirugía de mano de Clínica INDISA, Dr. René Jorquera.

Los nervios recorren la extremidad superior desde el cuello hasta los dedos a través de distintos canales anatómicos. Cuando aumenta la presión en alguno de ellos, pueden aparecer alteraciones en la sensibilidad y disminución de la fuerza.

"Cuando la presión dentro de alguno de estos canales aumenta, el nervio se ‘aprieta’ o sufre una especie de estrangulamiento, alterando la sensibilidad y disminuyendo la fuerza muscular", agrega el especialista.

Dolor En Las Manos
Las razones por las que el hormigueo no siempre es túnel carpiano | Getty Images

Más allá del síndrome del túnel carpiano

El origen de las molestias también puede encontrarse en otros puntos de la extremidad superior.

Uno de ellos corresponde al síndrome del Lacertus Fibrosus, una compresión proximal del nervio mediano que puede provocar pérdida de fuerza al sujetar objetos y cansancio en el antebrazo.

Otra posibilidad es el atrapamiento del nervio cubital en el túnel cubital. En este caso, el hormigueo suele afectar los dedos meñique y anular y puede acompañarse de torpeza en movimientos precisos.

El túnel radial, por su parte, compromete el nervio radial y puede generar un dolor profundo en la zona lateral del antebrazo y el codo. Esta molestia incluso puede confundirse con una epicondilitis o "codo de tenista".

Entre las señales que requieren atención destacan el hormigueo persistente, la sensación de quemazón o corriente, la pérdida de fuerza y la dificultad para realizar tareas cotidianas.

También constituye una señal de alerta la necesidad frecuente de sacudir las manos durante la noche o al despertar.

¿Siempre se necesita cirugía?

La evaluación clínica permite determinar qué nervio presenta el problema y dónde ocurre la compresión.

"La herramienta más importante para determinar con exactitud qué nervio está afectado y en qué nivel se encuentra atrapado es la evaluación clínica directa y el examen físico especializado", precisa Jorquera.

El tratamiento depende de cada caso.

Puede incluir férulas, kinesiología, medicamentos, infiltraciones o modificaciones biomecánicas.

Cuando los síntomas persisten o aparecen pérdida de fuerza y atrofia muscular, el especialista puede considerar una intervención quirúrgica.

"Un nervio comprimido durante mucho tiempo termina por sufrir un daño irreversible. No hay que acostumbrarse a vivir con las manos dormidas o sin fuerza: una evaluación médica especializada permite diagnosticar a tiempo y definir el tratamiento adecuado para recuperar la función completa de tu mano", concluye el especialista.


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