Este 22 de agosto, Roland Orzabal cumple 65 años.
Cantante, guitarrista, compositor y líder de Tears For Fears, el músico nació en Portsmouth, Inglaterra, en 1961, como Roland Jaime Orzabal de la Quintana.
De ascendencia vasca y con vínculos familiares con Argentina, Orzabal encontró en la música junto a su amigo de infancia Curt Smith el camino que los llevaría a convertirse en referentes del pop británico.
Ambos fundaron Tears for Fears en 1981, después de participar en proyectos como Neon y Graduate.
La dupla debutó en 1983 con The Hurting, un álbum que abordó conflictos psicológicos y emocionales de la juventud a través de canciones como Mad World, Change y Pale Shelter.
El salto internacional llegó dos años después.
Tears for Fears y el éxito de los años 80
En 1985, Songs from the Big Chair convirtió a Tears for Fears en una de las bandas más importantes del pop contemporáneo.
Shout y Everybody Wants to Rule the World alcanzaron el número uno del Billboard Hot 100 y consolidaron al grupo a nivel mundial.
Tras The Seeds of Love (1989), Smith abandonó el proyecto en 1992.
Orzabal continuó utilizando el nombre Tears for Fears y publicó Elemental (1993) y Raoul and the Kings of Spain (1995).
La historia cambió en 2004, cuando ambos músicos se reconciliaron y retomaron su colaboración con Everybody Loves a Happy Ending.
Además de su trayectoria con Tears for Fears, Orzabal desarrolló una carrera como productor y trabajó con artistas como Oleta Adams y Emilíana Torrini.
También publicó la novela Sex, Drugs & Opera, ampliando su actividad hacia la literatura.
Un regreso que llegó cuatro décadas después
La dupla mantuvo su vínculo creativo durante las siguientes décadas y en 2024 lanzó Songs for a Nervous Planet, el trabajo más reciente de Tears For Fears.
El álbum reafirmó la vigencia de una sociedad artística que comenzó en 1981 y que convirtió las inquietudes emocionales, sociales y psicológicas en canciones capaces de trascender generaciones.
A 65 años de su nacimiento, Orzabal continúa asociado a algunos de los grandes himnos del pop británico y a una de las colaboraciones más reconocibles de la música de los años 80.
