El 21 de agosto de 1997, Oasis lanzó Be Here Now, su tercer álbum de estudio y uno de los discos más esperados de la era del britpop.
Tras el éxito de Definitely Maybe y (What's the Story) Morning Glory?, los hermanos Gallagher vivían el punto máximo de su popularidad.
La expectativa alcanzó dimensiones inéditas.
El disco superó las 420.000 copias vendidas durante su primer día y llegó a 696.000 unidades al finalizar esa semana.
En las primeras tres semanas superó los dos millones de ejemplares y, con el paso de los años, acumuló cerca de siete millones de copias en todo el mundo.
Sin embargo, el proceso de grabación estuvo lejos de reflejar ese éxito.
Las sesiones comenzaron en octubre de 1996 en Abbey Road Studios y pronto quedaron marcadas por las tensiones entre Liam y Noel Gallagher, el consumo de drogas y constantes enfrentamientos.
El productor Owen Morris describió aquellas jornadas como "jodidamente horribles".
Según el músico, "la única razón por la que alguien podía seguir ahí era el dinero. Noel había decidido que Liam era una mierda de cantante. Liam había decidido que odiaba las canciones de Noel".
Un lanzamiento rodeado de excesos
La estrategia promocional también alimentó la expectativa.
Ignition, la compañía que gestionaba a Oasis, restringió las emisiones radiales previas y pidió a periodistas que firmaran acuerdos de confidencialidad. La medida terminó aumentando la especulación alrededor del álbum.
La portada reforzó esa estética de exceso.
El fotógrafo Michael Spencer Johns retrató a la banda en Stocks House, en Hertfordshire, rodeada de objetos extravagantes y con un Rolls-Royce dentro de una piscina.
El caos de aquella jornada llevó al fotógrafo a describirla como "Alicia en el País de las Maravillas conoce a Apocalypse Now".
Canciones como D'You Know What I Mean?, Stand By Me, Don't Go Away y All Around the World llevaron el disco a lo más alto de las listas. Las primeras reseñas incluso celebraron su volumen, ambición y duración.
Con el tiempo, sin embargo, la percepción cambió.
Q lo definió como "locura desastrosa y exagerada", mientras algunos críticos lo identificaron como uno de los momentos que marcaron el final del Britpop.
Aun así, Be Here Now conserva un lugar singular en la historia de Oasis: representa el instante en que el grupo alcanzó una fama gigantesca y llevó al extremo la fórmula que lo había convertido en uno de los grandes nombres de los años 90.
