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La sala de clases cambió: las nuevas habilidades que están poniendo a prueba a los profesores

Los ingresos a pedagogía disminuyeron 12,3% entre 2025 y 2026, mientras diversidad, tecnología e IA plantean nuevos desafíos para los docentes.

Profesores Y Alumnos
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La educación chilena enfrenta dos desafíos que avanzan en paralelo: cada vez menos estudiantes ingresan a pedagogía y, al mismo tiempo, las transformaciones dentro de las salas de clases están ampliando las competencias que se esperan de los profesores.

Las cifras del Sistema de Información de Educación Superior (SIES) muestran que los ingresos de primer año a estas carreras cayeron un 12,3% entre 2025 y 2026. En ese período pasaron de 13.380 a 11.732 estudiantes.

El escenario adquiere mayor relevancia frente a las proyecciones de Elige Educar, que anticipan una brecha superior a 32 mil docentes idóneos durante los próximos años si se mantienen las condiciones actuales.

Pero aumentar el número de profesores es solo una parte del desafío. Los cambios en la forma de aprender y la aparición de herramientas como la inteligencia artificial están modificando también el perfil requerido.

¿Qué habilidades necesitan los profesores actualmente?

Desde Cognita plantean que el dominio de una asignatura debe complementarse con capacidades para responder a distintas necesidades de aprendizaje, abordar desafíos socioemocionales y utilizar la tecnología con un propósito pedagógico.

A ello se suman ámbitos como inclusión, convivencia escolar y ciudadanía digital. “Hoy el desafío de enseñar ya no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en lograr que todos los estudiantes aprendan y desarrollen al máximo su potencial”, explica María José Howard, directora Académica de Cognita.

La especialista apunta además a la capacidad de interpretar evidencia, adaptar la enseñanza a la diversidad y crear experiencias que preparen a los alumnos. Estas, justamente para escenarios en constante transformación.

En ese contexto, la formación universitaria aparece como el punto de partida y no como el final del aprendizaje profesional. Entre las herramientas planteadas están la observación de clases, retroalimentación, análisis de datos y trabajo colaborativo entre docentes.

El desafío que plantea la inteligencia artificial

La irrupción de la IA agrega otra dimensión a esta transformación.

Durante 2026, una nueva edición del curso de UNESCO “Educar en tiempos de inteligencia artificial: Ciudadanía digital desde la escuela” superó los 30 mil profesores inscritos en América Latina y el Caribe.

Desde Cognita plantean que estas herramientas pueden utilizarse para enriquecer la enseñanza, personalizar experiencias y liberar parte del tiempo de los profesores.

Sin embargo, existen dimensiones que mantienen un componente fundamentalmente humano: el acompañamiento de los estudiantes, el juicio profesional y el desarrollo del pensamiento crítico.

Así, mientras Chile enfrenta el desafío de atraer nuevos estudiantes hacia las pedagogías, aparece una segunda tarea. Esta, conseguir que quienes ingresen a las aulas cuenten con formación y acompañamiento permanente para enseñar en una realidad educativa que continúa cambiando.


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