En una íntima conversación para el programa La Comunidad Contrataca de Radio Concierto, la aclamada realizadora chilena Maite Alberdi compartió su asombro ante el arrollador éxito de su largometraje Un hijo propio. Además, mostró entusiasmo por la recepción de la audiencia.
Con apenas una semana en Netflix, la producción ya se posiciona en el número uno en México y dentro del top 10 en 50 países.
"No me esperaba este nivel de impacto con Un hijo propio", confesó con entusiasmo la dos veces nominada al Óscar.
La película retoma el mediático caso de Eleonor Alejandra Marín. En 2009 esta mujer fingió un embarazo para luego sustraer a una recién nacida de un hospital en México.
Sin embargo, Alberdi decidió esquivar el formato convencional del true crime para explorar una dolorosa realidad.
Tras sufrir múltiples pérdidas gestacionales, la protagonista sostuvo un engaño de cinco meses ante la imposibilidad de confesar su dolor. Esto ocurrió en un entorno que le exigía ser madre.
"Es una historia sobre cómo una mujer finge un embarazo y toda la presión social que tiene en su entorno", explicó Alberdi. Así, evidenció la soledad de una mujer a la que nadie en su círculo cercano realmente estaba mirando en su día a día.
El cruce de verdades y los límites morales del cine
Para narrar quince años de historia, la directora combinó el documental con puestas en escena de ficción que representan la subjetividad de Alejandra.
Esta innovadora estructura plantea un constante juego con el espectador sobre la verdad.
Al respecto, Alberdi ofreció una potente reflexión en Radio Concierto sobre la ética en el documental, al revelar que en su carrera ha tenido que guardar secretos por razones morales y no artísticas para cuidar a sus personajes.
Sin embargo, en Un hijo propio, todos los hechos están expuestos; el misterio radica en la estructura temporal.
"Si yo parto la película hablándote del delito, es muy difícil que te conectes con ella", argumentó Alberdi.
Al dosificar la información, busca que el público se despoje de prejuicios y entienda el trasfondo humano sin justificar la falta.
Finalmente, Maite Alberdi advirtió sobre la universalidad de esta exigencia social.
Las opciones médicas actuales de fertilidad, lejos de ser solo oportunidades, a veces actúan como cadenas invisibles.
"Eso que para algunas puede ser una oportunidad, para otras son grandes presiones porque no puedes abrir la conversación y decir: 'de acuerdo, renunciemos a esto'", concluyó la directora.
