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Por qué sientes ganas de comer todo el rato en los días fríos: la explicación médica que muy pocos conocen

El frío, la menor exposición al sol y algunos cambios hormonales pueden aumentar el apetito durante el invierno.

Comer En Invierno
Getty Images

Durante el invierno muchas personas sienten más ganas de comer pan recién horneado, sopaipillas, chocolate caliente o platos más contundentes.

Aunque parezca un simple antojo estacional, este comportamiento tiene una explicación fisiológica relacionada con las bajas temperaturas y los cambios que experimenta el organismo.

La nutrióloga de Clínica INDISA, Dra. Natalia Aybar, explica que el cuerpo necesita más energía para mantener la temperatura corporal cuando hace frío.

A esto se suma la menor exposición a la luz solar, que puede influir en la producción de serotonina, un neurotransmisor vinculado con el estado de ánimo, la sensación de bienestar y el apetito.

Como resultado, aumenta la preferencia por alimentos ricos en carbohidratos y grasas, conocidos como "alimentos reconfortantes".

"Nuestro organismo experimenta distintos cambios durante el invierno. La menor exposición a la luz y las bajas temperaturas pueden modificar algunas señales relacionadas con el apetito, por lo que es normal sentir mayor preferencia por alimentos más calóricos. El desafío está en responder a esas necesidades sin perder de vista una alimentación equilibrada", señala la especialista.

Sopaipillas
El invierno resulta habitual sentir más hambre o desear preparaciones como sopaipillas o chocolate caliente | Getty Images

El invierno también afecta los hábitos diarios

Más allá del aumento del apetito, los especialistas advierten que el invierno suele modificar la rutina diaria.

Las personas realizan menos actividad física debido al frío, permanecen más tiempo en casa y optan con mayor frecuencia por preparaciones con alta densidad calórica.

"Durante el invierno es habitual que disminuya la actividad física y aumente el consumo de alimentos con mayor densidad calórica. La clave no está en dejar de disfrutar las comidas propias de esta época, sino en mantener una alimentación equilibrada, priorizar preparaciones saludables, evitando las frituras y prefiriendo métodos de cocción como la freidora de aire, al vapor u otras alternativas más saludables. Es fundamental no abandonar el ejercicio físico, aunque nos dé frío", recomienda la Dra. Aybar.

El contexto también preocupa a nivel nacional.

Según el informe Health at a Glance 2025 de la OCDE, el 31% de los adultos en Chile vive con obesidad, una de las cifras más altas entre los países miembros del organismo.

Además, las proyecciones estiman que, si la tendencia continúa, cerca del 48% de la población podría presentar obesidad hacia 2040.

La especialista recuerda que esta condición corresponde a una enfermedad crónica con múltiples causas.

"La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial. No depende únicamente de cuánto come una persona o de su fuerza de voluntad, sino de una combinación de factores biológicos, hormonales, ambientales y conductuales. Por eso su prevención y tratamiento requieren un abordaje integral", afirma.

Los especialistas recomiendan mantener una alimentación balanceada, continuar con la actividad física durante los meses fríos y consultar oportunamente cuando exista sobrepeso u obesidad, ya que un tratamiento integral ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otras patologías crónicas.


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