Durante años, la inversión en cultura ha sido evaluada principalmente por su aporte artístico. Sin embargo, experiencias como la del Teatro del Lago, en Frutillar, muestran que su impacto también puede medirse en crecimiento económico, desarrollo territorial e incluso en salud.
Así lo planteó Gonzalo Larenas, director del recinto, durante una entrevista en Concierto Valor, donde expuso cómo un proyecto cultural puede transformarse en un actor relevante para la economía regional y en un complemento para mejorar la calidad de vida de las personas.
Un aporte que también se mide en cifras
Larenas explicó que el impacto del Teatro del Lago trasciende la actividad artística y alcanza distintos sectores de la economía local.
"El Teatro del Lago aporta 3 millones de dólares al año al territorio y 14,5 millones de dólares en impacto indirecto a la región... representa el 1,47% del PIB regional", afirmó.
Según detalló, ese efecto se refleja en áreas como el turismo, la hotelería, la gastronomía y los servicios asociados a quienes visitan Frutillar para participar de la programación del teatro.
Cuando la cultura también forma parte de un tratamiento
Uno de los proyectos más innovadores desarrollados por la institución es Recetas Culturales, iniciativa que vincula al teatro con establecimientos de salud de la zona.
A través de este programa, médicos incorporan la asistencia a actividades culturales como complemento de determinados tratamientos.
"Los médicos recetan ir al teatro como parte de los tratamientos de salud que tienen las personas... el acceso a la cultura genera bienestar y genera una adherencia", explicó Larenas.
Según comentó, la experiencia ha mostrado resultados especialmente positivos en pacientes con enfermedades oncológicas y personas que conviven con dolor crónico.
"Los datos nos han mostrado... una mejora en el bienestar subjetivo de personas ligadas a la oncología y el dolor crónico", señaló.
Un modelo de financiamiento compartido
Larenas también abordó la forma en que opera el Teatro del Lago.
Explicó que se trata de una institución privada, sin fines de lucro, cuyo financiamiento combina ingresos propios con el aporte de empresas y familias.
"Es principalmente un teatro privado sin fines de lucro... En un 50% nos autofinanciamos y en otro 50% nos apoyan empresas y familias", indicó.
A su juicio, ese esquema ha permitido consolidar un proyecto con impacto artístico, social y económico.
La cultura como inversión
Para el director del Teatro del Lago, uno de los principales desafíos sigue siendo cambiar la forma en que se entiende el rol de la cultura en el desarrollo del país.
"Trabajar en cultura es trabajar en inversión y es trabajar, obviamente, en impacto económico y social", afirmó.
Desde esa perspectiva, sostuvo que medir el aporte de instituciones culturales únicamente por su programación artística deja fuera una parte importante del valor que generan para sus comunidades.
