Entrevistas

La decisión que parece costosa hoy podría evitar una pérdida económica cinco veces mayor en el futuro

La economía del clima plantea que no actuar frente al cambio climático podría costar al menos un 5% del PIB mundial cada año, frente al 1% que implicaría actuar ahora.

Crisis Climática
Getty Images

Durante décadas, el cambio climático ha sido discutido principalmente como un problema ambiental. Sin embargo, una mirada económica propone cambiar esa perspectiva: el clima ya no sería una variable externa que las empresas y los gobiernos pueden incorporar de manera secundaria, sino un factor que atraviesa directamente las decisiones de inversión, las cuentas públicas y la creación de riqueza.

Ese fue el concepto abordado en el Panal de Ideas de Concierto Valor, donde Alejandra Wood, directora del Centro de Gobierno Corporativo de la UC, introdujo la denominada Economía del Clima o Climate Economics.

La idea parte de una premisa concreta: enfrentar el cambio climático tiene un costo, pero no hacerlo podría resultar considerablemente más caro.

Alejandra Wood
Alejandra Wood

El costo de actuar frente al costo de no hacer nada

Wood explicó que esta perspectiva incorpora el clima como una variable permanente dentro del análisis económico.

"Ya no es que el clima [sea algo aparte]... considera el clima como una variable constante de la economía que atraviesa todos los análisis, o sea, empresariales, fiscal y de cuentas públicas", señaló.

Para explicar la magnitud del desafío, citó al economista Nicolas Stern y puso sobre la mesa una comparación que cambia la forma de observar el problema.

"El costo de no actuar equivale como piso a perder de forma permanente al menos un 5% del PIB mundial cada año... El costo de actuar con decisión ahora se estima que apenas un 1% del PIB mundial anual", explicó.

La diferencia implica que, bajo esas estimaciones, el costo de la inacción sería al menos cinco veces superior al de implementar medidas preventivas.

La discusión económica cambia así de pregunta. Ya no se trata únicamente de determinar cuánto cuesta enfrentar el cambio climático. Sino, de comparar ese desembolso con las pérdidas que podría provocar no hacerlo.

"La mayor falla de mercado"

Wood profundizó en esa mirada al explicar que el cambio climático puede entenderse desde el funcionamiento mismo de la economía.

"Describe el cambio climático como la mayor falla de mercado que el mundo ha enfrentado. No un problema ambiental con efecto económico, sino un problema económico en su núcleo", afirmó.

Bajo esta perspectiva, las consecuencias climáticas dejan de pertenecer exclusivamente a la discusión ambiental. También pasan a formar parte de las decisiones empresariales, fiscales y de inversión.

La reflexión apunta precisamente a integrar ambos mundos. Si las condiciones ambientales influyen sobre la capacidad de producir y generar riqueza, entonces también deberían formar parte de los cálculos utilizados para tomar decisiones económicas.

Durante la conversación, Carolina Alchwager llevó esa discusión hacia una pregunta sobre la capacidad de sostener el crecimiento en el tiempo.

"¿Cómo podemos crear riqueza si finalmente no estamos logrando regenerar el entorno en donde vivimos y que nos permite desarrollarnos?", planteó.

La interrogante sintetiza parte del cambio de enfoque propuesto por la economía del clima: la protección del entorno y la creación de riqueza no necesariamente corresponden a objetivos separados.

Por el contrario, el concepto plantea que el deterioro climático puede transformarse directamente en un costo económico y que postergar las decisiones necesarias también tiene un precio.

Desde esa perspectiva, la discusión sobre cuánto invertir hoy para enfrentar el cambio climático adquiere una dimensión diferente. Si las estimaciones expuestas sitúan el costo de actuar en torno al 1% del PIB mundial anual y el de no hacerlo en al menos un 5%, la prevención deja de aparecer únicamente como un gasto y pasa a ser también una decisión económica frente a pérdidas potencialmente mayores.


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