Los Premios Emmy suelen marcar cuáles son las producciones más destacadas de la televisión. Sin embargo, detrás de las nominaciones también aparece otra transformación que está redefiniendo la industria: la manera en que las plataformas y el consumo desde el celular están cambiando el ritmo con que se cuentan las historias.
Ese fue uno de los temas abordados por la periodista Viviana Encina en Concierto Valor, donde analizó cómo las series han comenzado a adaptarse a audiencias acostumbradas a contenidos cada vez más breves, mientras el cine parece responder con una estrategia completamente distinta.
Series pensadas para no perder al espectador
Según explicó Encina, los cambios no solo se observan en la duración, sino también en la forma en que se construyen los relatos.
"Los capítulos en promedio están durando 30 minutos y en los primeros 15 pasa todo... ya no hay presentación, o sea, uno no tiene ni tolerancia para tener una presentación de un capítulo", afirmó.
A su juicio, la competencia por captar la atención ha obligado a acelerar el desarrollo de las historias y a eliminar los tiempos que antes se destinaban a presentar personajes o construir contexto.
El efecto del consumo en redes sociales
Para Encina, esta evolución no puede entenderse sin considerar el impacto que han tenido plataformas como TikTok e Instagram sobre los hábitos de consumo.
"Las series también se han visto súper determinadas por las plataformas, por lo que nosotros hacemos en el celular... te vas a TikTok o te vas a Instagram y los videos y las historias tienen que durar menos de un minuto para que funcionen. Entonces también eso tiene un efecto en el formato", explicó.
La lógica del contenido rápido, sostuvo, ha comenzado a influir incluso en producciones de alto presupuesto, que hoy buscan capturar la atención del espectador desde los primeros minutos.
El cine toma el camino contrario
Mientras las series acortan sus tiempos, el cine parece estar apostando por experiencias más extensas e inmersivas.
Encina mencionó como ejemplo la próxima adaptación de La Odisea, dirigida por Christopher Nolan, cuya duración rondaría las tres horas.
Más que competir con la velocidad del consumo digital, planteó que muchas películas buscan transformarse en espacios de desconexión.
"Tanto el cine o incluso también el teatro al final termina siendo casi como una acción y una invitación como de cambio o de resistir a la tentación de desconectarte un rato", sostuvo.
Los Emmy siguen mirando a la televisión estadounidense
En ese contexto, la periodista también recordó que los Premios Emmy responden a una lógica particular que muchas veces genera confusión entre las audiencias.
"Esta es una premiación que está acotada solamente a la Academia de Televisión de Estados Unidos. Entonces, buenas series, por ejemplo, británicas, canadienses o de otros lugares del mundo... no están nominadas", explicó.
Entre las producciones que asoman como favoritas para esta edición mencionó The Pitt, drama médico de HBO; Hacks, comedia protagonizada por una veterana estrella del espectáculo; y Widows Bay, una comedia de terror producida por Apple TV+.
Una industria que también cambia con sus espectadores
Más allá de quiénes resulten ganadores en los Emmy, la conversación deja otra conclusión. Esta, que las plataformas ya no solo distribuyen contenidos, también están modificando la manera en que se escriben, producen y consumen las historias.
Por un lado, las series aceleran su ritmo para competir por segundos de atención. Por el otro, el cine parece apostar por recuperar algo que comienza a escasear: el tiempo para mirar sin interrupciones.
