El 4 de julio de 1987, Pet Shop Boys logró uno de los hitos más importantes de su carrera. Ese día, It's a Sin alcanzó el número uno en las listas del Reino Unido.
El single, lanzado apenas semanas antes, se transformó rápidamente en uno de los mayores éxitos del año. Así, consolidó al dúo integrado por Neil Tennant y Chris Lowe como una de las referencias esenciales del pop electrónico.
La canción apareció el 15 de junio de 1987 como adelanto de Actually, el segundo álbum de estudio del grupo.
El tema permaneció tres semanas en la cima de los rankings británicos. Además, consiguió una destacada repercusión internacional, llegando al puesto 9 del Billboard Hot 100 en Estados Unidos.
Aunque Pet Shop Boys compuso la canción varios años antes, el dúo decidió reservarla para su segundo disco.
Finalmente, bajo la producción de Stephen Hague, It's a Sin encontró la forma definitiva que la convirtió en un fenómeno global.
It's a Sin: una canción nacida de la rabia y la culpa
Neil Tennant explicó que escribió la letra impulsado por sentimientos relacionados con su paso por una escuela católica en Newcastle.
En uno de los versos más recordados, canta: "En la escuela me enseñaron cómo ser / puro de pensamiento, palabra y obra / no tuvieron mucho éxito".
El cantante reconoció posteriormente que la inspiración surgió de manera espontánea.
"La gente se lo tomó realmente en serio; la letra fue escrita en unos 15 minutos, y trataba de ser una 'broma de campamento', no fue algo que conscientemente me tomara yo demasiado en serio", recordó.
Sin embargo, el público interpretó la canción como una crítica a la culpa y a los dogmas religiosos.
El impacto fue tal que incluso generó debates dentro de la Iglesia.
Tennant relató que un sacerdote de Newcastle llegó a referirse al tema durante un sermón, reflexionando sobre la transformación del mensaje religioso desde el castigo hacia una visión centrada en el amor.
La producción también ayudó a potenciar su dramatismo.
El grupo utilizó sintetizadores Fairlight CMI, Emulator II y Yamaha DX7, además de sonidos grabados en la Catedral de Westminster y una muestra de una cuenta regresiva de la NASA.
El videoclip, dirigido por Derek Jarman, reforzó la propuesta con imágenes inspiradas en juicios inquisitoriales y simbolismo religioso.
Durante el auge del sencillo, el presentador británico Jonathan King acusó al grupo de plagiar Wild World de Cat Stevens.
Pet Shop Boys respondió con una demanda y ganó el caso, destinando la compensación económica a organizaciones benéficas.
Casi cuatro décadas después, It's a Sin sigue ocupando un lugar central en los conciertos de Pet Shop Boys.
Junto a West End Girls, permanece como una de las pocas canciones que el dúo ha interpretado de manera constante a lo largo de toda su trayectoria.
