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La industria que durante años fue cuestionada apuesta ahora por un cambio que va más allá de la producción y le da una lección a Chile

Pablo Pisani analizó los desafíos de la minería moderna, el vínculo con los territorios y el avance de la inclusión femenina en la industria.

Minería
Getty Images

Durante décadas, la conversación sobre minería estuvo marcada principalmente por cifras de producción, exportaciones e inversión. Sin embargo, la industria enfrenta hoy un desafío distinto: demostrar que puede generar valor más allá de la extracción de recursos.

Ese fue uno de los ejes abordados por Pablo Pisani, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Escondida | BHP, quien conversó con Concierto Valor sobre la evolución del sector y los nuevos estándares que están redefiniendo la actividad minera.

Pablo Pisani
Pablo Pisani

Una minería más conectada con el territorio

Para Pisani, el principal cambio que vive la industria tiene relación con su vínculo con las comunidades y los entornos donde opera.

La industria y la minería tienen que tener una bajada territorial importante”, señaló.

Según explicó, las compañías ya no pueden limitarse a producir minerales. También deben demostrar que son capaces de generar oportunidades de desarrollo, empleo y crecimiento en los territorios donde están presentes.

El desafío de fortalecer proveedores locales

En esa línea, uno de los programas impulsados por la compañía busca ampliar la participación de empresas regionales dentro de la cadena de valor minera.

La iniciativa contempla trabajar con cerca de 600 proveedores locales durante los próximos cinco años, movilizando miles de millones de dólares en contratación y servicios.

La apuesta apunta a que el impacto económico de la minería se distribuya más ampliamente y contribuya al desarrollo de ecosistemas productivos locales.

El avance de las mujeres en la industria

Otro de los cambios destacados por Pisani es la creciente participación femenina en un sector históricamente dominado por hombres.

Actualmente, BHP cuenta con más de un 45% de representación femenina en su fuerza laboral y más de la mitad de los cargos de liderazgo están ocupados por mujeres.

Ya tenemos más del 50% de mujeres en roles de liderazgo”, destacó.

La cifra posiciona a la compañía entre las organizaciones con mayores niveles de participación femenina dentro de la minería mundial.

Nuevos estándares operacionales

La conversación también abordó la creciente presión por avanzar hacia modelos de producción más sostenibles.

En el caso de Escondida, Pisani destacó el uso de agua desalada y energía renovable para abastecer las operaciones.

Hoy día está muy bien resuelto”, afirmó.

Estos elementos forman parte de una estrategia que busca reducir impactos ambientales y responder a las crecientes exigencias de inversionistas, comunidades y mercados internacionales.

Una industria que busca legitimidad

El ejecutivo sostuvo que la minería enfrenta un escenario donde la licencia para operar ya no depende únicamente de la eficiencia productiva.

La capacidad de generar confianza, aportar al desarrollo local y responder a las demandas sociales y ambientales se ha transformado en un componente central del negocio.

Por eso, más que una discusión sobre toneladas producidas o cifras de exportación, el desafío actual parece estar en construir una industria que logre demostrar que su aporte va mucho más allá de los recursos que extrae del subsuelo.


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