Chile suele definirse por su geografía. La cordillera atraviesa el país de norte a sur, forma parte de su identidad y aparece constantemente en la cultura, el turismo y el paisaje cotidiano. Sin embargo, para la mayoría de las personas sigue siendo un territorio lejano.
Esa fue una de las principales reflexiones planteadas por Claudio Seebach, decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez, quien abordó en Concierto Valor las dificultades que existen para acceder a espacios naturales y montañosos en el país.
Una paradoja geográfica
Según explicó, existe una contradicción evidente entre la geografía chilena y la experiencia real de sus habitantes.
“80% de Chile es montaña, tenemos 4.000 kilómetros de columna vertebral, pero menos del 2% o 3% de la gente accede a la montaña”, señaló.
La cifra revela que una parte importante del territorio permanece fuera del alcance de la mayoría de las personas, pese a su cercanía física.
El problema de los incentivos
Para Seebach, uno de los factores que explica esta situación es el marco actual que regula el acceso a predios privados.
A su juicio, las normas existentes generan incentivos para restringir el ingreso en lugar de facilitarlo.
“Chile está básicamente... el incentivo es a prohibir el acceso”, afirmó.
La preocupación de muchos propietarios radica en la responsabilidad que podrían enfrentar en caso de accidentes dentro de sus terrenos.
La responsabilidad civil como barrera
El académico sostuvo que la legislación actual genera una situación compleja para quienes poseen terrenos por donde pasan rutas de acceso a sectores naturales.
“Si tú te accidentas en un predio privado, puedes demandar al dueño privado por haberte accidentado”, explicó.
Esa posibilidad, según indicó, desincentiva la apertura de caminos, senderos y accesos hacia zonas de montaña.
Conocer para valorar
Más allá del aspecto legal, Seebach planteó que existe una dimensión cultural importante detrás de esta discusión.
“Si tú no conoces algo, no lo quieres y si no lo quieres, no lo cuidas”, señaló.
Desde esa perspectiva, facilitar el acceso a la naturaleza no solo tendría beneficios recreativos o turísticos, sino también un impacto en la valoración y protección de los ecosistemas.
La búsqueda de un nuevo marco legal
Frente a este escenario, el académico planteó la necesidad de avanzar hacia mecanismos que permitan compatibilizar el derecho de propiedad con el acceso responsable a espacios naturales.
La idea es generar reglas claras que reduzcan los riesgos para los propietarios y, al mismo tiempo, permitan que más personas puedan disfrutar de la montaña.
Un desafío para el futuro
La discusión sobre el acceso a la naturaleza ha ganado fuerza en distintos países durante los últimos años, especialmente en lugares donde la actividad al aire libre forma parte de la identidad nacional.
En Chile, donde la cordillera es probablemente el elemento geográfico más característico del territorio, el debate abre una pregunta de fondo: cómo lograr que una riqueza natural tan presente en el paisaje pueda transformarse también en una experiencia accesible para más personas.
