La salud del piso pélvico masculino permanece en la sombra. Sin embargo, tiene un enorme impacto en la calidad de vida, la función urinaria y la intimidad de los hombres.
Una revisión sistemática de 2025 sobre la prostatitis crónica y el síndrome del dolor pélvico crónico (CP/CPPS) encendió las alarmas. El 59% de los pacientes presenta algún tipo de disfunción sexual.
El análisis detalla que un 34% de los afectados sufre disfunción eréctil, mientras que un 35% experimenta eyaculación precoz.
Este síndrome afecta a millones de hombres en todo el mundo. La prevalencia oscila entre el 2% y el 16%, según la población estudiada.
Sin embargo, la desinformación impera en la sociedad. Muchos ignoran que las pérdidas involuntarias de orina, la urgencia urinaria, el dolor genital y la dificultad para lograr una erección provienen directamente de alteraciones musculares en la base de la pelvis.
"Existe la creencia de que el piso pélvico y sus disfunciones acontecen exclusivamente en las mujeres, pero los hombres también pueden presentar disfunciones en esta musculatura y sufrir consecuencias importantes en su calidad de vida, salud urinaria y salud sexual", explica Carolina Silva, kinesióloga pélvica especialista en sexualidad funcional.
Señales de alerta y el camino hacia la recuperación
El suelo pélvico sostiene órganos clave como la vejiga y el recto, y participa activamente en la continencia y la función sexual.
Silva advierte que el principal desafío radica en el silencio de los pacientes.
Muchos hombres viven con estos síntomas durante años o culpan de las molestias al estrés, a la edad o a problemas prostáticos, lo que retrasa el diagnóstico correcto.
Entre las señales más frecuentes destacan el dolor en la pelvis o la zona genital, molestias durante la actividad física, dolor durante o después del coito, la eyaculación prematura y la constante sensación de tensión en la zona.
Afortunadamente, la fisioterapia pélvica surge como un abordaje eficaz para solucionar estos trastornos.
Los ejercicios orientados a mejorar la coordinación, la fuerza y la relajación de estos músculos alivian las alteraciones de manera notable.
"Muchos hombres pasan años buscando respuestas para síntomas urinarios o sexuales sin saber que existe un componente muscular involucrado. La detección temprana puede marcar una diferencia importante en la recuperación de la función y en su calidad de vida", añade la especialista.
El desconocimiento empuja a los afectados a consultar a distintos médicos por separado sin identificar la causa de fondo, lo que perjudica su bienestar físico y emocional.
Por ello, la experta enfatiza la necesidad de acudir a un especialista ante cualquier molestia persistente.
"Aumentar la conciencia sobre la salud del piso pélvico masculino es fundamental para derribar mitos. Además, favorece la consulta oportuna y mejora el bienestar de miles de hombres que hoy están sufriendo en silencio sin saber con quien hablar de estos asuntos", concluye Silva.
