Con la llegada del invierno y el aumento de los virus respiratorios, las autoridades sanitarias han reforzado el llamado a vacunarse contra la influenza. En este contexto, existe un beneficio que muchos trabajadores desconocen: la legislación chilena permite utilizar parte de la jornada laboral para recibir la vacuna sin sufrir descuentos en la remuneración.
El objetivo de la medida es facilitar el acceso a la inmunización y fortalecer la prevención durante la temporada de mayor circulación de enfermedades respiratorias.
¿Quiénes pueden acceder al permiso laboral para vacunarse?
La Ley N.º 21.347 establece que los trabajadores dependientes tienen derecho a utilizar hasta media jornada laboral para asistir a un centro público de vacunación y recibir la inmunización contra la influenza u otras enfermedades contempladas en las campañas del Ministerio de Salud.
El permiso es remunerado, por lo que el empleador no puede descontar ese tiempo de la remuneración del trabajador.
La normativa busca facilitar la vacunación considerando que la mayoría de los vacunatorios funciona durante horarios laborales, lo que muchas veces dificulta el acceso a quienes trabajan de lunes a viernes.
¿Cómo hacer valer este derecho?
Para utilizar este beneficio, la ley establece algunos requisitos que deben cumplirse previamente:
- Informar al empleador con al menos dos días de anticipación.
- Asistir a un centro público de vacunación para recibir la inmunización correspondiente.
- Presentar posteriormente el comprobante de vacunación que acredite la realización del trámite.
De esta manera, el trabajador puede hacer uso del permiso sin afectar su jornada ni sus ingresos.
El llamado del Minsal en medio del aumento de enfermedades respiratorias
El recordatorio de este derecho cobra especial importancia luego del llamado realizado por el Ministerio de Salud ante el incremento de casos de influenza durante las últimas semanas.
Según datos entregados por la autoridad sanitaria, los contagios aumentaron un 25,6% entre niños y adolescentes de 5 a 14 años, mientras que la cobertura de vacunación entre las personas mayores de 60 años alcanza solo un 59,7%, uno de los grupos considerados de mayor riesgo frente a esta enfermedad.
La influenza puede provocar complicaciones graves, especialmente en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, aumentando el riesgo de hospitalización e incluso de fallecimiento.
Por ello, las autoridades reiteran la importancia de mantener al día la vacunación. Y no menor, recuerdan que los trabajadores pueden ejercer este derecho para acceder a la inmunización durante su jornada laboral.
