La ministra de Salud, May Chomalí, abordó en Concierto Valor el escenario presupuestario que enfrenta el sistema sanitario y las medidas que busca implementar el gobierno para mejorar eficiencia y gestión hospitalaria.
La conversación estuvo marcada por el debate sobre recortes, uso de recursos públicos y listas de espera. “Hay cosas indefendibles”, afirmó respecto a distintas irregularidades detectadas en el sistema.
El debate por los recortes
En ese contexto, la ministra aclaró que el ajuste presupuestario anunciado no impactará directamente la atención de pacientes.
Según explicó, el foco está puesto principalmente en áreas administrativas y gestión interna.
“No estamos pidiendo ninguna rebaja que reduzca la atención”, sostuvo durante la entrevista.
Compras y uso eficiente de recursos
Por otra parte, Chomalí explicó que parte del trabajo actual está centrado en optimizar gastos hospitalarios.
La estrategia incluye mejorar procesos de compra y revisar cómo se utilizan los recursos humanos dentro de la red pública.
La idea es reducir ineficiencias sin afectar prestaciones esenciales.
Casos críticos dentro del sistema
En paralelo, la ministra mencionó situaciones administrativas graves detectadas durante la revisión interna.
Uno de los ejemplos más llamativos fue el pago prolongado de salarios a funcionarios suspendidos.
“Nos encontramos con un médico al que se le pagó tres años sin trabajar”, señaló.
El foco en pacientes oncológicos
Asimismo, la conversación abordó la situación de las listas de espera asociadas al cáncer.
La autoridad confirmó recursos extraordinarios para acelerar diagnósticos y tratamientos pendientes.
La preocupación apunta a miles de pacientes que aún esperan atención dentro del sistema público.
La campaña de vacunación
Además, la ministra actualizó el avance de la vacunación contra la influenza.
La cobertura alcanzó cerca del 67% de los grupos objetivo, aunque el desafío sigue siendo llegar a una mayor protección antes del invierno. El objetivo del gobierno es cerrar el proceso durante mayo.
En este escenario, el Ministerio de Salud enfrenta el desafío de mejorar eficiencia y controlar irregularidades en medio de un contexto donde la presión hospitalaria, las listas de espera y las necesidades de atención siguen marcando la discusión pública.
