Entrevistas

Experto cuestiona modelo de vivienda en Santiago: "es una ciudad súper desintegrada"

La integración social en Santiago enfrenta críticas por segregación urbana, acceso desigual a servicios y falta de planificación efectiva.

Viviendas Sociales
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La integración social en Santiago volvió al centro del debate en Concierto Valor, donde el arquitecto Henry Bauer analizó los desafíos estructurales de la ciudad. El foco estuvo en cómo la distribución del territorio condiciona las oportunidades de las personas.

El diagnóstico apunta a una segregación urbana en Chile que no es casual, sino resultado de decisiones históricas. “Santiago es una ciudad súper desintegrada”, afirmó, marcando un punto clave en el análisis.

Henry Bauer

El valor de la ubicación

En ese contexto, Bauer explicó que el acceso a oportunidades está directamente vinculado al lugar donde se vive. La ciudad distribuye de forma desigual sus beneficios.

Además, el valor del suelo aparece como una barrera central para la vivienda social en Santiago. “Los terrenos no tienen valor por ser tierra, sino por su localización”, señaló.

Esto impacta en el acceso a servicios en la ciudad, como transporte, áreas verdes y conectividad, que siguen concentrados en ciertas zonas.

Integrar no es solo acercar

Por otra parte, el análisis cuestionó la forma en que se entiende la integración en las políticas públicas. Llevar viviendas a sectores de mayores ingresos no garantiza resultados.

En esa línea, Bauer planteó que la integración social en Santiago requiere un enfoque más profundo. “No basta con llevar a personas con bajos ingresos cerca de otras con más ingresos”, explicó.

Este punto instala una crítica directa a la forma en que se han diseñado proyectos de integración en el país.

Un problema de gobernanza

En paralelo, el debate abordó la falta de una autoridad urbana con capacidad real de planificación. Actualmente, muchas decisiones dependen de estructuras centralizadas.

Esto limita la planificación urbana en Chile y dificulta la implementación de políticas sostenidas en el tiempo.

Además, se planteó que esta debilidad institucional convierte iniciativas relevantes en casos aislados, en lugar de políticas permanentes.

La ciudad como promesa

Asimismo, el análisis recuperó una idea central sobre el rol de las ciudades. Más allá de su estructura física, deben garantizar condiciones de bienestar para todos.

Las ciudades han sido una promesa de bienestar”, afirmó Bauer.

En ese sentido, la integración social en Santiago se entiende como la capacidad de cumplir esa promesa de forma equitativa, reduciendo la desigualdad territorial en Santiago.

En este escenario, el debate sobre la ciudad vuelve a instalar una pregunta de fondo: cómo avanzar hacia un modelo urbano que distribuya mejor las oportunidades y garantice acceso real a servicios para todos sus habitantes.


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