Un video oficial sobre la suspensión del IVA en viviendas nuevas terminó convirtiéndose en un problema comunicacional para el Gobierno.
A los pocos minutos de su publicación, la Secretaría General de Gobierno decidió eliminar el contenido luego de que usuarios detectaran errores ortográficos evidentes, generando una rápida ola de críticas en redes sociales.
El registro, protagonizado por la vocera Mara Sedini, buscaba informar sobre una medida clave. La suspensión temporal del IVA en la venta de viviendas nuevas por 12 meses.
Sin embargo, lejos de posicionar el mensaje, el contenido provocó cuestionamientos inmediatos por fallas como “suspención” en lugar de “suspensión” y la incorrecta expresión “a limitado”.
Vocería de Gobierno: críticas virales y reacción inmediata
Apenas el video apareció en Instagram, usuarios comenzaron a compartir capturas y comentarios cuestionando la calidad del contenido, según consignó ADN.
En paralelo, las críticas apuntaron no solo a los errores, sino también a la falta de revisión en una pieza comunicacional oficial.
De hecho, la reacción fue tan rápida que la publicación se eliminó en cuestión de minutos. Sin embargo, como suele ocurrir en estos casos, las capturas ya circulaban ampliamente, amplificando el impacto del error.
Además, el episodio se viralizó porque conecta con una sensibilidad digital actual. Los usuarios exigen precisión, sobre todo cuando se trata de información pública relevante como beneficios o medidas económicas.
Más allá del error: impacto en la credibilidad
Aunque el contenido abordaba una medida relevante para el mercado inmobiliario, la suspensión del IVA en viviendas, el foco cambió completamente.
En lugar de instalar el tema en la agenda pública, el error desvió la conversación hacia la forma y no el fondo.
Por lo mismo, especialistas en comunicación suelen advertir que en redes sociales “cada detalle cuenta”. Un error ortográfico puede parecer menor, pero en contextos institucionales afecta la percepción de profesionalismo y credibilidad.
En este caso, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la importancia de los protocolos de revisión en canales digitales oficiales. Sobre todo porque, en la era de la inmediatez, los contenidos se viralizan antes de que exista margen para corregirlos.
