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"Una gran bofetada a millones de cristianos": Arzobispo de Santiago critica la canción que representará a Chile en Viña 2025

El compositor del himno LGBT+ defiende su obra, asegurando que su mensaje está basado en su historia personal y que busca transmitir amor, no odio.

Vina Arzobispo

La elección de Infernodaga, la canción de Dani Ride que representará a Chile en la competencia internacional del Festival de Viña del Mar 2025, ha generado una fuerte controversia, especialmente entre sectores religiosos y políticos conservadores.

Pero el asunto escaló, ahora que el arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, manifestó su rechazo a la canción, calificándola como "una blasfemia" y asegurando que representa "una gran bofetada a millones de cristianos". A través de su cuenta en X, el cardenal expresó su descontento y añadió: "Solo queda poner la otra mejilla y perdonar porque no saben lo que hacen. Y todo por un minuto de fama. ¡Triste!".

Críticas desde la política

Las críticas a Infernodaga no solo han venido desde la Iglesia Católica. Andrés Solar, concejal de Viña del Mar y militante del Partido Republicano, también se sumó a las objeciones, calificando la canción como "una vergüenza" y acusándola de "actos blasfemos".

"Muchos queremos darle realce al festival y a la competencia, pero hoy la canción que representa a Chile da vergüenza", señaló Solar. Además, argumentó que el tema "se burla de los creyentes" y que incluye "actos sacrílegos con elementos sagrados como la cruz y la quema de la Santa Escritura".

El concejal también cuestionó si una canción con ese contenido puede representar a un país donde, según la Encuesta Bicentenario 2024, el 60% de la población se considera cristiana. "Solo quiero decir que ojalá le vaya pésimo y que no me representa ni a mí ni a muchos chilenos creyentes", concluyó.

La respuesta de Dani Ride

Frente a las críticas, Dani Ride ha defendido su propuesta artística. El cantante sostiene que la canción nace de sus vivencias personales y no tiene la intención de atacar a nadie. "Mi discurso no tiene nada de odio, sino mucho amor", afirmó el artista.

En conversación con Rock&Pop, el artista explicó que la canción es una especie de rebelión. La letra se basa en un carta a su padres, donde reflexiona sobre el juicio social y religioso que enfrentó por su orientación sexual.

"Estoy diciendo como 'oye yo no puedo seguir habitando tu posible paraíso o la salvación', como dicen los cristianos. Yo en ese entonces también era una persona que profesaba esa religión. Entonces yo le decía 'no puedo seguir aspirando a este paraíso porque para mí ya sabe al infierno'", recalcó.


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