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Chile y su relación con la teoría evolutiva y muerte de Darwin

El naturista inglés no solo encontró en nuestro país su momento "eureka", sino también la especie que daría origen a su enfermedad.

Charles Darwin

Un día como hoy hace 129 años murió Charles Darwin. El científico y padre de la teoría evolutiva, viajó largos cinco años alrededor del mundo abordo del bergantín Beagle del gobierno inglés.

Amante de la disciplina en la que estaba inmerso, Charles Robert Darwin llegó a las costas chilenas en julio de 1834. Se quedó un año en el país, hasta julio de 1835, tiempo durante el cual recorrió gran parte de la zona central. Además, conoció las islas de Chiloé, las islas Guaitecas y el archipiélago de Los Chonos; y antes de recorrer el Norte Chile, hizo un corto viaje a Mendoza.

Lo cierto es que, probablemente, Darwin conoció Chile mejor que muchos chilenos y quedó maravillado con los ecosistemas que albergaba nuestro largo y angosto país.

El terremoto de 1835

John van Wyhe, un historiador británico y fundador del sitio Darwin Online, explicó en una entrevista con la BBC que Darwin estuvo en Chile para el terremoto de 1835. Pero lo que es más revelador, es que asegura que el terremoto ayudó al naturista a desarrollar la teoría de la evolución de las especies.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el 20 de enero de 1835, un terremoto de magnitud 8,2 afectó a Chile, dejando a más de 500 personas sin vida. Ocurrió alrededor de las 11 de la mañana y duró cerca de dos minutos. Al igual que el 27F, el movimiento telúrico tuvo como epicentro la ciudad de Concepción, la cual quedó destruida.

El profesor de Historia de la ciencia de la Universidad Nacional de Singapur, John van Wyhe, explicó que Darwin se encontraba cerca de valdivia, a menos de 330 kilómetros del epicentro.

"Yo estaba en tierra firme descansando en un césped. (El terremoto) vino de repente y duró dos minutos (aunque pareció mucho más). El sismo era muy notable; a mí y a mi sirviente nos pareció que la ondulación venía del este (...) Un terremoto como este destruye las asociaciones más antiguas, el mundo, el emblema de todo aquello que es sólido", describió Darwin en su diario.

Viajó a Concepción y llegó el 4 de marzo. "Es lo más terrible, y sin embargo, el espectáculo más interesante que jamás haya presenciado", escribió Charles.

Cuadro Darwin
Reproducción de la catedral de Concepción realizada por un artista que acompañaba a Darwin, 1835.

La revelación de Darwin

Muchas veces los momentos eureka se dan en los contextos más inesperados, otras veces, en cambio, tienen mucha relación con el descubrimiento. En este caso, la revelación fue ver con sus propios ojos algo que en otro momento o lugar, no hubiera presenciad.

Ante semejante imposición de la naturaleza, como lo fue el terremoto, Darwin intentó reconstruir el evento y entender la razón de lo ocurrido. "Él descubrió que tres volcanes habían entrado en erupción a lo largo de la costa chilena casi simultáneamente en el momento del terremoto", explicó van Wyhe.

Además, observó que allí, en la costa, había aumentado el terreno en relación al nivel del mar. Charles se percató de que las olas rompían tres metros más abajo de lo normal. Ese paisaje, en medio de las ruinas y el análisis, sembró en el naturista la semilla inicial de la teoría evolutiva: el planeta Tierra está en constante y lenta mutación.

"Esa experiencia fue muy importante para Darwin porque él ya había leído mucho sobre las constantes alteraciones del planeta Tierra, pero es en Chile donde puede presenciar y estudiar ese fenómeno con sus propios ojos", dijo van Wyhe a la BBC. "Fue una de las principales influencia que llevaron a Darwin a preguntarse cómo los seres vivos sufrían mutaciones para adaptarse a un mundo siempre en mutación. Su respuesta fue, está claro, evolución, o que las nuevas especies son descendientes genealógicas de antepasados, adaptadas de acuerdo a la selección natural del ambiente de cada una".

"El reciente trágico terremoto demuestra, como bien sabía Darwin, que nuestra Tierra no es estática. Ella está cambiando, está evolucionando", concluyó el historiador.

La misteriosa muerte de Charles

En su detención en Chile, el naturista inglés hizo muchos hallazgos. En su libro "Viaje de un naturista alrededor del mundo", escribió sobre una particular especie del sur: la vinchuca.

En sus notas del 25 de marzo de 1835, Darwin escribió: "Durante la noche hube de sostener una lucha, y no es una exageración, contra una benchuca (sic) especie de Reduvius, la gran chinche negra de las pampas. ¿Qué asco no experimentará uno cuando siente que le recorre el cuerpo un insecto blando, que tiene por lo menos una pulgada de largo?".

Sin embargo, su admiración lo llevó a tener a la mortal vinchuca casi como una mascota. "Su picadura no produce ningún dolor y, es curioso, ver cómo se va hinchando su cuerpo; de plano que es, en menos de diez minutos se convierte en una bola"

Al regresar a Inglaterra, Darwin se mantuvo asintomático por varios años. En 1841 fue cuando comenzó a manifestar síntomas cardiacos y gastrointestinales, los cuales fueron empeorando gravemente. Se mantuvo por largos periodos encerrado en su casa con taquicardia, fatiga, vómitos, disfagia y dolor abdominal. Finalmente, luego de 40 años de padecer, murió de un ataque cardiaco el 19 de abril de 1882.

No fue sino hasta 1909, cuando el médico brasileño Carlos Chagas, descubrió la enfermedad que era transmitida por la vinchuca: la enfermedad de Chagas o mal de Chagas. Esto ha llevado a mucho especialista a pensar, en base a todos los síntomas y la bitácora de Charles Darwin, que el naturista murió de la entonces desconocida enfermedad.


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