Ganadores 2020



Infancia

PRIMER LUGAR

Nos encantaba jugar en el patio de tierra. Perseguíamos a las gallinas. El Laucha las «hipnotizaba». Les daba unas vueltas y las ponía en el suelo. Con un palito de madera dibujaba su jaula. Todo era magia. La montaña a lo lejos. El sonido del viento. Y mi mamá desde la ventana nos miraba crecer. Un domingo, un potro desbocado nos arrebató a mi papá. Mi mamá murió en vida. «Se nos fue, mija», decía la Ñaña, «cuide a su mami». Crecí de golpe, a los doce años. Hasta llegar a Santiago no tenía idea que éramos pobres.

Pablo Cheyre Triat, 32 años
Santiago

Ilustración: Pedro Sócrates.

TINDER

SEGUNDO LUGAR

Hola, papá. No sé cómo comunicarme contigo de otra forma. Sé que ahora estás en Santiago y que estás usando Tinder. Quería avisarte que mi mami está con cáncer y que el Ernesto ya está en el liceo. Tiene polola ahora el cabro chico. Está grande (tercera foto, de cuando hizo la confirmación). Porfa, manda plata, que el enchur está súper caro y no tenemos cómo comprarlo y a mi mami le queda poco. Yo estoy bien (primera foto). Tu nieta también (quinta foto), a ver si la conoces pronto. Tiene tus ojos.

Sebastián Muñoz Ruz, 33 años
San Bernardo

Ilustración: Antonia Contardo

GATOS DE PAPEL

TERCER LUGAR

Pintaba gatos porque no la dejaban tener uno. Cuando terminaba, siempre guardaba sus dibujos de la misma manera. Uno en una caja de cartón, otro detrás de la estufa, dos en el sillón de la abuela y el último a los pies de su cama.

Daniela Luna Verdejo, 31 años
Valparaíso

Ilustración: Cris Miranda

LAUTARO MANQUEPILLÁN

MENCIÓN HONROSA

Lautaro Manquepillán era un artista frustrado que simulaba ser ingeniero informático de la Chile. Pintaba paisajes espléndidos y a veces pintaba sonrisas. Un día, Lautaro se cansó de fingir y se perdió en la montaña. Nadie más supo de él. Existía en ese entonces un rumor sobre una bestia montañesa voladora que despojaba sangre. Se decía que sobrevolaba los paisajes más bellos. Un día, mientras unas personas acampaban a los pies del Plomo, vieron a un hombre aparecer entre la niebla. Llevaba entre sus manos una roca ensangrentada que semejaba una paleta de colores y la cola de un caballo.

Nicole Cerpa Vielma, 30 años
Santiago

Ilustración: Dani Le Feuvre

CLICHÉ

MENCIÓN HONROSA

Chica conoce a chico pálido y misterioso en el Cementerio General. Es de noche y el chico expele un extraño olor a flores muertas. Sin motivo aparente, él le aconseja que aproveche la vida, que nunca se sabe lo que puede pasar. Salen del cementerio y comenta lo cambiadas que están las calles de Santiago. Ella sonríe. Se besan, van a la casa de la chica y rompen tres tablas de la cama. Al día siguiente, ella despierta y, con terror, descubre la cruda verdad: él está vivo y quiere huevos con tomate.

Mauricio Embry Lemus, 32 años
Santiago

Ilustración: Natalia Gurovich Pinto

EL RUCIO

MENCIÓN HONROSA

Vestía siempre la misma chaqueta negra que un día le robó su mejor amigo. Era anarquista y creía que no tenían que existir las milicias. La última vez que lo vi lo molesté porque era rucio; cuando se alejaba lo escuché decir que “si el pelo fuera importante estaría dentro de la cabeza”.

Macarena Salas Aguayo, 34 años
La Reina.

Ilustración: Rina

HAY COSAS DE LAS QUE LA GENTE PREFIERE NO HABLAR

MENCIÓN HONROSA

Se llamaba Adán, pero le decían «el Che». Vendía gomitas de eucalipto y calugones en avenida Recoleta, cerca de La Vega. Supuestamente nació en Mendoza, por eso su acento y su seudónimo. Era choro, y cuando se ponía choro, el chilenismo le chorreaba por su boca a medio desdentar. Todas lo encontraban encachado. Las más lolas decían que era igualito a Justin Bieber; las más viejas decían que era como Camilo Sesto: finito, lampiño, blanquito. Un martes no apareció más. La calle en silencio. Algunos dijeron que fue un lío de faldas. Otros decían que lo mataron porque nació mujer.

Salomé Silva Guevara, 31 años
Rancagua

Ilustración: El Guiso

QUISO SABERLO TODO

MENCIÓN HONROSA

Al día siguiente de haberse jubilado, Manuel se presentó en la Biblioteca Nacional. Pidió el primer tomo de una enciclopedia universal para leer en sala; el último volumen lo devolvió luego de cinco meses, momento en el que solicitó un atlas de geografía. Arqueaba su espalda en el mesón hasta quedar encima de los libros, como si fuese un vampiro volcado sobre una fuente de vida eterna. Algunos años después, un guardia creyó verlo dormido sobre un texto, pero ya no respiraba. En la página del libro sobre la cual yacía su boca entreabierta no quedaba texto alguno.

Rodrigo Cuevas Alonso, 48 años
Santiago.

Ilustración: Andrés Miquel Calorio

BALA LOCA

PREMIO AL TALENTO BREVE

Una madre y su bebé iban caminando.

Ignacio Peñafiel Mella, 17 años
La Cisterna

Ilustración: Ruido

SOMOS UN EQUIPO

PREMIO AL TALENTO MAYOR

Acá nos necesitamos todos. La señora Ofelia manda a grito pelado desde el fondo, don Marcelo cuida la reja y le lleva el pan. La costurera pega botones gratis y tiñe el pelo rojo de la niña que sale de noche. El recolector de cachureos vuelve con el diario y copuchas. Al viejo que vive en la luna lo cuidamos porque su sobrina paga los gastos comunes. Cuando no hay ruido se escuchan más los alaridos de la loca. Las mujeres arreglan las cosas entre ellas y cuando jugamos brisca tiene que ganar don Arturo, para que saque vino.

Federico Gana Johnson, 77 años
Ñuñoa

Ilustración: Alvaro Aedo Riquelme

SOY UNA PIRATA

PREMIO AL TALENTO JOVEN

Estaba sentada fuera del consultorio esperando mi hora de atención. De la nada se me acercó una pequeña niña que me preguntó por qué tenía un parche en el ojo. Le respondí que era una pirata en busca del tesoro. Su mamá, quien la llevaba de la mano, me miró casi suplicando que no dijese nada. Era una carabinera.

Josefa Salgado Zambrano, 15 años
Puente Alto

Ilustración: Paloma Morales Gutiérrez

EL BUITRE

PREMIO AL TALENTO INFANTIL

En los parques se encuentra un ave rapaz, es la paloma apodada «el Buitre», dotada de unas poderosas alas que ahuyentan a los de su misma especie. Con un pico deforme devora migajas y comida sin piedad, devastando pueblos enteros. No tiene debilidades, solo un loco gusto por las chorrillanas, siempre y cuando la cebolla y el huevo estén bien fritos; si no, le repugnan, y ataca al ser vivo que tenga cerca, ya sea ave, humano o animal doméstico. Para calmarla hay que darle migajas de pan orgánico tostadas. Ya han sido advertidos.

Patricio Maulén Soto, 12 años
Cerrillos

Ilustración: Rafael Cuevas

Ganadores 2019



HALLULLAS CALIENTES

PRIMER LUGAR

Comprábamos pan en la panadería de Marín, esa que quedaba a dos cuadras y estaba cerca de los moteles. Esperábamos que salieran del horno y nos volvíamos caminando mientras pellizcábamos la misma hallulla. Un poquito tú, un poquito yo. El amor quizá era eso, compartir a bocados mientras caminábamos sin saber muy bien a dónde ir.

Catalina Hernández Hormazábal, 27 años
Providencia

Ilustración: Silvana Youlton

ESTÉTICA DEL DOLOR

SEGUNDO LUGAR

En una antología de poesía china (s. II–VI) leo textos que se titulan: «Suplicando por comida», «Sed», «La muerte de un niño». Durante el desarrollo de la guerra contra los hunos, algunos de estos autores escribieron sin saber que sus poemas ocuparían mi atención una tarde de ocio en la biblioteca pública. Y aunque esos ideogramas, exactos en su dolor y en sus imágenes, son probablemente el testimonio de la derrota de todo el género humano, no puedo dejar de pensar que se estamparon en el papel usando un pincel de pelo de cabra negra.

César Cabello Salazar, 42 años
Ñuñoa

Ilustración: Maja Sáiz

RARA

TERCER LUGAR

Siempre he sido una bicha rara. Con un nombre extraño inventado por mi madre soltera, me crié en la casa de mi abuela entre cuyes, gallinas, perros, gatos y loros. Tengo un dedo largo en el pie por el cual mi tío desde chica me hizo bullying. Fui a un colegio de monjas en Estación Central donde era la guacha alta que siempre hacía de hombre en las obras. Ahora vivo en Punucapa y sigo siendo un bicho raro para las vecinas porque toco la guitarra, converso con las plantas y entran más mujeres que moscas a mi casa.

Melina Escudero Escudero, 25 años
Quinta Normal

Ilustración: Ignacia Ruiz

REENCUENTRO

MENCIÓN HONROSA

Querido cuento, las circunstancias de la cárcel nos separaron, no era fácil atenderte con el soundtrack de los insultos y el zumbido de las mujeres esquizofrénicas. Sin embargo, me esperaste, y con la narración pude mirarme en el espejo de los once años y encontrar a mi padre en la magia del pasado. Te conté que él partió de este mundo. Aparecieron pequeños pasos míos, conversaciones y caminatas perfumadas con mar y sal. La mano, la mano grande que tomaba la mía. Gracias a tu creación visité esa niñez olvidada, hermosa como los dedos de mi madre entrelazando mis trenzas.

Paola Romano, 50 años
San Joaquín

Ilustración: Alexis Diaz Valle

CIUDAD TRAVESTI

MENCIÓN HONROSA

Si hay una estación de trenes como centro cultural, una casa de acuñación de monedas como palacio de gobierno, castillos patrimoniales como oficinas o consultas dentales, edificios de la antigua aristocracia como institutos o universidades y estadios deportivos como salas de conciertos, no tiene nada de extraño que la habitación administrada por los curas a la que llegué a vivir cuando era estudiante, en la que perdí mi virginidad, sobrellevé mis primeras borracheras y escribí mis primeros poemas, sea hoy, después de diez años, la cocina de un restaurante de comida peruana travesti.

Rafael Berríos Peñaloza, 30 años
Santiago

Ilustración: Francisca Luco

TAN CERCA. TAN LEJOS

MENCIÓN HONROSA

Nació el 19 de enero de 2017 en el Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín, donde su mamá cumple condena. Fue el nacimiento número dos en las cárceles del país ese año y se sumó a los treinta y tres niños y niñas que ya habitaban ese lugar. Todo su mundo se ha construido allí, entre esas paredes. A él no le gusta el color verde en la ropa ni el sonido de las rejas cuando se cierran. En cambio, le encanta mirar el cielo en el pequeño tragaluz del patio y tomar sol sentado en el cemento junto a su mamá.

Angélica Ramírez Valdés, 25 años
Conchalí

Ilustración: Antonia Grun

MANUAL DE TACHANGOU

MENCIÓN HONROSA

No hacer preguntas. No imaginar respuestas. Que ninguno cuente detalles de su vida: eso engancha. Solo la historia de unas horas. No alargarlas, ni dentro ni fuera de la cabeza. Apagar la música de fondo. No teñir de colores el momento. No forzar desenlaces. Entrar y salir del otro, sin dramas. Usar protección y que todo lo compartido pueda irse con una ducha larga y lenta. Luego, no llamar ni enviar mensajes. Un único encuentro. No repetir. Eliminar el contacto. Olvidar su nombre.

Maritza Ramírez Suárez, 54 años
Santiago

Ilustración: Andrés Vega

INFINITO

PREMIO AL TALENTO INFANTIL / Premio del Público

Tres cosas no se van a acabar nunca: las estrellas, los números y las arvejas en el plato.

Ángel Reveco Salazar, 7 años
San Miguel

Ilustración: Niño Pan

LA GUERRA DE TROYA

PREMIO AL TALENTO JOVEN

Desde lo alto del muro de Troya, Paris se toma una selfie mostrando sus calugas y sus imponentes brazos. Helena lo mira de reojo sin entender qué pasa por la mente del hombre que ella ama. Pero el troyano egocéntrico, sin miedo, sube la foto a Instagram. #Helenaesmía #chaoMenelao #fuerzaHéctor #eltalonesladebilidad . Príamo, su padre, furioso lanza el smartphone muro abajo. Héctor tropieza con el celular, Aquiles lo mata y la foto alcanza mil likes.

Fernanda Norambuena Troncoso, 17 años
Pedro Aguirre Cerda

Ilustración: Niño Pan

ERAN LOS AÑOS CINCUENTA

PREMIO AL TALENTO MAYOR

A mis doce años nos vinimos a Santiago con mi madre, para que yo pudiera hacer la enseñanza media, y nos instalamos en un campamento que estaba en la orilla poniente del barrio Franklin. Recuerdo que una tarde: «¡Miguel! ¡Miguel!», grita mi mamita desde la puerta de nuestro humilde hogar, «¡Parece que Lucho Gatica está en la Radio Minería!» Ahí mismo, en el peladero, dejo botada la pelota de trapo y a la patota de amigos. Entro corriendo a nuestra única habitación. Y apego mi oído a la pared de tablas de la casucha vecina.

Miguel González San Martín, 78 años
Puente Alto

Ilustración: Pamela Meza

HORA PUNTA

PREMIO AL TALENTO BREVE

Estábamos todos tan apretados que por educación no pude evitar presentarme.

Valentín Blümer Stewart, 20 años
Recoleta

Ilustración: Ignacia Ruiz

LA CHIMENEA DE LA SUMAR

PREMIO AL TALENTO DE BARRIO

Junto al Zanjón de la Aguada jugaban los cabros chicos. Usted no me va a creer, pero para cazar guarenes usaban arcos con flechas de sauce quemado. Poco más allá los vecinos esperaban sobre el puente las bofes que venían del matadero. Todo iba a parar al canal. La chimenea de la Sumar humeaba despacito. Ahí fue la balacera, en el setenta y tres, por la resistencia de un puñado de obreros. Será por eso que me quedo mirando el Mapocho, largo rato. Cuando viene caudaloso se arremolina. Y parece que veo bofes, frazadas, cartas de amor, cuerpos de gente.

Marcelo Zurita Véjar, 60 años
San Miguel

Ilustración: Ludmila Drago

Ganadores 2018



AMANECER

Premio al Talento Infantil

Cada mañana, una manta gris cubre esta cuenca, como si algo grande estuviera durmiendo ahí adentro: un gigante, inquieto y curioso, que empieza a desperezarse con cada automóvil que se mueve. Las luces comienzan a encenderse, como si abriera sus enormes ojos, pestaña por pestaña. Las muchedumbres salen en busca de su destino, como un gran bostezo. Hoy ha tenido un sueño extraño, también ideas nuevas. Son sueños que los forasteros le han susurrado al oído durante la noche. Se mira en el espejo blanco de la cordillera con determinación, y se alista para salir a buscarlos.

Victoria Espinoza Guerrero, 11 años
Las Condes

Ilustración: Mariel Sanhueza

EL LECTOR

Premio al Talento Mayor

Veía al viejo llegar a sentarse en un banco del Parque Forestal, frente al monumento a Rubén Darío. Siempre con un libro en la mano. Para mí, era el mayor lector del mundo. Se concentraba tanto en la lectura que parecía sumergirse entre las páginas. Y un día lo hizo: se metió en el libro. Juro que sí. ¡El libro lo absorbió! Me dije: “Imposible”. Pero el mejor lector del mundo había desaparecido y el libro estaba inerte sobre el banco del parque. Pensé: “¡Qué libro más extraordinario!”. Y me lo robé. Lo llevé a casa con lector y todo.

Rodrigo Atria Benaprés, 65 años
Ñuñoa

Ilustración: María Antonieta Guevara

INVITACIÓN

Premio al Talento Breve

La invité a tomarnos algo: Y nos tomamos el Liceo...

Franco Muzzio Salas, 40 años
Ñuñoa

Ilustración: Sam

Instrucciones para estudiar en una casa pareada y hacinada

Premio al Talento de Barrio

Primero, espera que todos terminen de comer para usar la mesa del comedor e instálate en una de las sillas –cualquiera que no esté rota–. Luego, intenta ubicar tus fotocopias en algún lugar donde la luz de la única ampolleta del living-comedor te alcance. Por último, y por cierto lo más importante, ignora el ruido: ignora la televisión encendida a pocos metros, ignora a tu mamá conversando con tu tía, ignora a los niños gritando, ignora el ladrido de los perros, ignora la música ranchera de tu vecina y uno que otro balazo.

Angélica Ramírez Valdés, 25 años
Conchalí

Ilustración: Diego Arenas

PALABRAS

Premio al Talento Joven / Premmio del Público

Hoy me fijé que las personas necesitamos que alguien nos recuerde lo que queremos decir. Me refiero a que si digo algo y un grupo de personas me escucha, probablemente se pongan a hablar de un tema relacionado a eso. Así fue como, después del colegio, caminando hacía mi casa, comencé a gritar palabras al azar, solo para probar. Quién sabe, quizá revelé secretos, quizá uní parejas, quizá terminé amistades, quizá hice muchas cosas y quizá esas mismas palabras vuelvan a mi mañana.

Daniela Ortíz Flores, 16 años
Panguipulli

Ilustración: Javiera Mac-Lean

DOLOR O MOLESTIA

Primer Lugar

Ahora que sus logros lo acercaban a sus sueños. Ahora justo ahora, irrumpe esta noticia. Bajando por la Costanera, el tono neutro de la voz de Sara, lo acompaña: “Murió el papá. ¡Mamá pregunta si vendrás!”. Vuelve a aparecer con nitidez, aquella niñez y juventud de calles polvorientas, de un pueblo sin sueños, de gritos con aliento a alcohol, de carencias y de silencios. Todo muy lejano al café latte, a la inmediatez de sus respuestas, a la seguridad de su abundancia. Aun así, no podía descubrir si la partida de su padre, era dolor o molestia.

César Rodríguez Alarcón, 54 años
Santiago

Ilustración: Ignacio Ortega.

BUCLE

Segundo Lugar

Perdido en una galería en el centro de la ciudad, busca poder salir. Pero las salidas se multiplican a cada paso, y él se ve reflejado en todos lados. Duda si es él quien trata de quedarse o es su reflejo quien trata de huir.

Felipe Bibiano Verdugo, 20 años
Maipú

Ilustración: Elena Hohlberg

SANTIAGO

Tercer Lugar

Llegó a esta ciudad y sonrió ante el alcance de nombres. Se llama Santiago, como bautizaron al tataratatarabuelo que desembarcó en Cartagena de Indias, engrillado, un día de julio después de cruzar el Atlántico. Eran 300 y sólo llegaron 103 esclavos congoleses vivos. Pero Santi, profesor colombiano, en Chile nochero, no piensa en ese abuelo esta madrugada cuando ajusta su parka comprada a los coleros del barrio Yungay. Su cuerpo entumecido se agacha lento, de su bolsillo saca su mano congelada, desnuda y sorprendida que al amanecer este 15 de julio del 2017, en Santiago de Chile, conoció la nieve.

Loreto Merino Montoya, 36 años
Recoleta

Ilustración: Nata Acevedo

RADIO A PILAS

Mención Honrosa

Al tío Mario le gustaba escuchar las noticias. Tenía una pequeña radio a pilas que se colgaba en la muñeca derecha y que la trasladaba a todas partes. La escuchaba cuando almorzaba, cuando iba al baño, cuando regaba el jardín y también cuando dormía. En el barrio, en vez de tío Mario, le decían “el tío Radio”. Cuando le diagnosticaron Alzheimer primero dejó de trabajar. Después dejó de entender y luego dejó de hablar. Sin embargo, el tío Mario nunca dejó de escuchar las noticias en su pequeña radio a pilas.

Alejandro Müller Gutiérrez, 44 años
Ñuñoa

Ilustración: Álex Peris.

COIMA

Mención Honrosa

Mi vecina tiene un gnomo en su jardín. Cuando chico mi mamá decía que tenía poderes, que veía si yo me portaba mal o si hacía la cimarra, que si no cómo se había enterado ella de que mi padrastro escondía el copete en el rosal. Por eso nunca falté un maldito día al colegio. Cuando vuelvo curado de los carretes, le tiro sus monedas al gnomo para que no se vaya de tarro.

Paula Torres Zamorano, 46 años
Las Condes

Ilustración: Sofía Moreno

EL ACTOR DE LOS SEMÁFOROS

Mención Honrosa

Él buscaba sigilosamente en el basural los atuendos que vestiría para sus funciones. Por cada luz roja del semáforo, representaba una escena distinta con guion improvisado, entreteniendo así a sus motorizados espectadores. De reojo, observaba cómo unos le ignoraban, mientras otros tocaban la bocina aprobando la función. Cayendo el telón, al encender la luz verde, culebreando entre los vehículos, suplicaba una chaucha que premiara su esfuerzo. El aplauso y el olvido –para él– estaba determinada por una línea delgada que colgaba de la refulgencia del semáforo, que tras cada minuto y medio le ofrecía otra oportunidad para cambiar su historia.

Cristián Campos Acevedo, 48 años
El Bosque

Ilustración: Matheus Aravena

DANDO CARA CON LOS PIES EN LA TIERRA

Mención Honrosa

Capturaron a mi hermano. “Es un descarado”, dijo un testigo. “Al mal tiempo, buena cara”, dijo un amigo. Nuestro padre solía decir: “No tiene cabeza para los negocios”. En la comisaría gritó: “¡Le dije que tenía que sentar cabeza!”. Mi madre le dijo que el amor era ciego. Ante el oficial balbuceó: “Nunca tuvo buen ojo para las mujeres”. “Tenía la mano larga, pero no dedos para el piano”, dijo un vecino. “¿Para qué buscarle la quinta pata al gato? Lo pillamos con las manos en la masa”, señaló el comisario. Yo invoqué a O’Higgins: “A lo hecho, pecho”.

Felipe Vidal Muñoz, 23 años
Ñuñoa

Ilustración: Joel Gálvez

Ganadores 2017



LA PELOTA

Premio al Talento Infantil

Jugando en la cancha de tierra, el López le pegó fuerte a la pelota. Se fue lejos. Fui a buscarla y cayó en el techo de la vecina más pesada del pasaje. Ese día decidimos que nos gustaba más leer que jugar a la pelota.

Daryl Zavala Barrales, 6 años
Caldera

Ilustración: María Guarda

EN VITRINA

Premio al Talento Joven

Voy caminando por las calles de Santiago, tengo que comprarme ropa y ando viendo las vitrinas. A los delgadísimos maniquíes la ropa les queda preciosa. Haciendo contraste se puede ver mi reflejo, con una cola de caballo desordenada, los tutos gordos y diez lucas en el bolso Kipling de imitación. Me da pena y me voy a mi casa. Estoy en el vagón del metro, las puertas se cierran y me veo. Sigo en vitrina.

Valentina Sandoval Toro, 16 años
Isla de Maipo

Ilustración: David Torres

LAS VUELTAS DE LA VIDA

Premio al Talento Mayor

Le gustaba saltar en los charcos, mochila al hombro, con las botas negras de su hermano mayor. Ahora lleva al hombro los animales faenados, usa las botas blancas de la empresa y evita pisar los charcos de sangre.

Daniela Buchling Cornely, 71 años
Vitacura

Ilustración: Francisca Palomas del Río

TARJETA BIP

Premio al Talento Breve

Y cuando traté de abrir la puerta de mi departamento con la tarjeta bip supe que Santiago ya era parte de mí.

Claudia Ballarini Castro, 41 años
Ñuñoa

Ilustración: Jaime Carras

CINCO DE 14

Premio al Talento de Barrio

Taco a la entrada de Quilicura. Micro 307. 14 personas, todos sentados. Un pelirrojo tomando helado aparentemente de chirimoya; una pareja de enamorados al fondo; una señora dando pecho; dos escolares durmiendo, uno boquiabierto y el otro apoyado en el hombro de su amigo que duerme boquiabierto; una anciana leyendo el diario; cinco negros sentados al lado que da el sol. El chofer escucha una cumbia y canta «nunca me faltes, nunca me engañes».

Marcelo Ortiz Lara, 22 años
Quilicura

Ilustración: Víctor Doblege

LOS VAMPIROS

Primer Lugar

Les decían los vampiros. Caminaban por el asfalto hirviendo, a paso lento y vestidos de implacable negro. Salían de noche a pasear a su perro, que era negro y se llamaba Fassbinder. Ella estudiaba Pedagogía en Castellano y él trabajaba en una tienda de animales. No hablaban con nadie. Nunca sonreían. No había nadie en el barrio como ellos. Siempre les quise hablar, pero nunca me atreví. Desaparecieron de un día para otro. Años después, cuando yo trabajaba en una casa de cambio, aparecieron. Iban a comprar euros. Seguían juntos, seguían vestidos de negro.

Macarena Araya Lira, 31 años
Ñuñoa

Ilustración: Igneo

ALUNIZAJE

Segundo Lugar

Viajábamos por Vespucio en un auto robado. Era de noche y caía un granizo negro que apagaba lentamente las luces de la ciudad. Sin hablar, dimos tantas vueltas en busca de guarida que terminamos por conocer de memoria cada calle y paso nivel anegado. Con el rostro en los vidrios, mientras el auto se hundía, fuimos parte de la lluvia.

Cristian Foerster Montecino, 28 años
Ñuñoa

Ilustración: Joel Gálvez

FEBRERO

Tercer Lugar

Se sienta en el borde de la piscina y mete tímidamente los pies en el agua. Su padre lo observa desde arriba del techo que recién terminaron de cambiar. Tírate nomás, le dice, los dueños de casa no están. Siente que su corazón se acelera y se quita la ropa lo más rápido que puede. Se sumerge despacio, sin hacer ruido, para que los vecinos no se den cuenta. Se hunde hasta tocar los azulejos del fondo y aguanta la respiración hasta que se vuelve insoportable. Nada y siente el sol pegando en su espalda. Cierra los ojos y flota.

Paulina Ortega Contreras, 24 años
Maipú

Ilustración: César Mejías "Gatón"

VECINOS

Mención Honrosa

Levantaron un edificio al lado del nuestro. Ya no entra el sol por la ventana. Ni se ve la luna desde la cama. Sólo ventanas. Algunas iluminadas, otras cerradas. Adentro se mueven siluetas sin rostro. Me gusta apoyarme en el balcón y mirar. Pero cuando me ven, cierran las cortinas. Mi hermano me dice que es porque viven en una torre de 18 pisos, mientras nosotros estamos en un block de cuatro pisos. Yo no le hago caso, si a las finales, somos vecinos.

María Isabel García-Huidobro Moroder, 55 años
Ñuñoa

Ilustración: Andrés Rodríguez

BLACKOUT

Mención Honrosa

Despierto medio borracho entre malezas y flores silvestres. No recuerdo muy bien cómo llegué aquí, pero sospecho que eso podría ser una ventaja. Todavía tengo mi billetera entre mis cosas, muy buen indicio. En ella, aún conservo una foto de mis padres, y de mi hermano muerto. Mientras analizo mi entorno con los ojos entrecerrados, mis manos, como obedeciendo a un mandato independiente a mi cerebro, palpan mi cuerpo en busca de heridas. Nada. El alcohol me pone cariñoso y olvidadizo. Espero no haber lastimado a nadie. Para la próxima noche de año nuevo pediré que me encierren con llave.

Ricardo Palma Fuentes, 25 años
Lo Espejo

Ilustración: Elisa María Monsalve

21 DE OCTUBRE AL 21 DE NOVIEMBRE

Mención Honrosa / Premio del Público

Se amaneció cosiendo el disfraz para esa fiesta. Eligió vestirse de escorpión porque en el curso siempre lo hicieron sentir raro y peligroso al mismo tiempo. Al llegar, las luces de colores lo iluminaron a él, el único con disfraz, y a los demás burlándose, como siempre. Pensó en huir pero no había pegado lentejuelas seis horas para eso. Así que respiró profundo, entró a la pista de baile, formó un círculo alrededor suyo, lo marcó con vodka, le prendió fuego y cansado de tantos años de insultos, se clavó frente a todos su propio aguijón.

Belén Fernández Llanos, 30 años
Santiago

Ilustración: Igneo

POSVERDAD

Mención Honrosa

Estaba ahí: una oreja blanca, alargada y limpia que emergía entre la yerba del parque. El dedo certero de Ignacio, mi hijo de 2 años y siete meses, lo indicó con el énfasis exagerado de un niño que no quiere hablar. Ansiosa, tomé mi celular y saqué la foto. Faltaba una bajada memorable para mi tweet. Pensé en orejas célebres. En la depresiva de Van Gogh, en la casi mutilada por Mike Tyson, en la surrealista de David Lynch y en la escena cruel de Tarantino. «Esta no es una oreja», escribí. Quedé conforme y volvimos a casa.

María Soledad Carlini Catalán, 34 años
Providencia

Ilustración: Sergio Pérez Roa

Ganadores 2016



Lionel

Lionel

Primer lugar

Lionel aprendió a nadar solo, tirando el cuerpo a los ríos de la Araucanía. Estudió internado en el liceo y se tituló de contador en un pueblo donde la única empresa era un supermercado chico. Migró a Santiago para entrar al Ejército. Al final, se convirtió en guardia y trabaja de lunes a sábado en la farmacia de un mall. Arrienda una pieza en un cité de Mapocho. Algunas noches fuma parado en el borde del puente, tirando las colillas a la corriente del río.

Arelis Uribe Caro, 29 años
Providencia

Ilustración: Felipe Lira

El Secreto

EL SECRETO

Segundo Lugar

Cuando adolescente pensaba que el mundo estaba hecho de una trama que había que reconstruir. Creía que había un secreto, un sentido oculto, y que estábamos llamados a descubrirlo. Hice dos cosas: (1) salí todos los viernes, sábados y domingos a la calle y seguí al azar a un perro; (2) llamé a todos los números de teléfono que la gente anotaba en los baños públicos. Recorrí muchas calles y mantuve muchas conversaciones. El secreto que descubrí estaba en las patas de los perros y en la voz de las personas.

Francisco Javier Ide Wolleter, 26 años
Ñuñoa

Ilustración: Claudio Salas

Soledad de lavandería

SOLEDAD DE LAVANDERÍA

Tercer Lugar

Aquí no hay sistema de reserva ni espacio para dudar, lo que importa es llegar primero. Voy a secar mi ropa y de paso mirar por la ventana. Piso 27, subo de madrugada para evitar a otros. La lavandería está cargada de humedad y huele raro, hay manchas en la pared y ruidosos ciclos de lavado y secado estremecen mis oídos; nada de eso importa. Yo prefiero estar aquí, es menos pretencioso que los miradores con sus enamorados y atardeceres. Yo prefiero esta ventana, solo ante la noche entre el ruido, la humedad y las luces titilantes de la ciudad.

Paulo Roberto Correa Vargas, 33 años
Santiago

Ilustración: Manuel Galindo

Universo Paralelo

UNIVERSO PARALELO

Talento Infantil

A veces cuando estoy viendo televisión con mi mamá, pienso que hay una clase de universo paralelo y que hay otro Santiago y otro yo mirando el cielo pensando lo mismo que yo o un mundo donde todo es lo contrario.

Benjamín Renato Cifuentes Osses, 11 años
Maipú

Ilustración: Alex Peris

Aún en Color

AÚN EN COLOR

Talento joven / Premio del público

Estoy en un pasillo del colegio con un grupo de compañeros, nos reímos, no sé bien de qué, pero aun así me río. De pronto me doy cuenta de que no debería reírme, porque es infantil reírse sin razón, me siento inmadura, creo que voy a explotar. Pero veo las anchas sonrisas y brillantes ojos de mis compañeros, entonces me río con fuerza. Ellos me miran y se ríen conmigo. Pasa un inspector frente a nosotros, mira detenidamente y no se ríe. Yo lo miro y me río, me río porque puedo y porque temo alguna vez ya no poder.

Paula Alonso Reyes, 15 años
Puente Alto

Ilustración: Jorge Dumois

Lola por qué tan sola

LOLA, POR QUÉ TAN SOLA

Talento Breve

Mi mamá me dejó al cuidado de mi tío. Guardé silencio como de costumbre.

Ivana Victoria González Araos, 16 años
Quilicura

Ilustración: Fabián Rivas

El PlumaL

EL PLUMA

Talento Mayor

Era zurdo y delgado como látigo. Con dedos largos y reflejos de gato, trabajaba alivianando incautos en las calles de la ciudad. Si había que correr, cortaba el aire con su perfil afilado, pero acorralado se terciaba decidido con la izquierda armada. No sabía escribir, pero daba todo por la Paty y el Manuelito. Largos años después, un mediodía otoñal fue fotografiado, ya canoso, en el paseo Ahumada. Dos carabineros lo flanqueaban. Traía las manos impedidas y la boca sangrando, pero caminaba erguido y con la mirada alerta.

Jorge Rafael Sariego Mac-Ginty, 71 años
Casablanca

Ilustración: Paula Bustamante

Amor Invisible

AMOR INVISIBLE

Mención Honrosa

Le tomé la mano, se la solté. Rocé sus dedos y los alejó. Nosotros temiendo lo peor, mientras allá en la puerta del metro, una niña y un niño se tragan mutuamente.

Diego Ignacio Figueroa Sánchez, 33 años
Puente Alto

Ilustración: Marcela Peña

verano

VERANO

Mención Honrosa

Rodeada de jóvenes con Hawaianas, trajes de baño y poleras multicolores, la acalorada niña se imagina llegar al mar caminando por la calle Puente.

Emilio Osvaldo Caviedes Olivares, 45 años
La Florida

Ilustración: Felipe Echeverría

Compras

COMPRAS

Mención Honrosa

La multitud se aferraba a la cerradura dorada y sucia de la puerta de vidrio. La puerta estaba tensa y desesperada. El guardia tenía los ojos vidriosos y el aliento a piscola. La liquidación de verano había comenzado.

Alejandro Antonio Ávila Moreno, 45 años
Salamanca

Ilustración: Jorge de la Paz

Golpecito de estado

GOLPECITO DE ESTADO

Mención Honrosa

Sabíamos que los de la mesa del lado eran militares retirados. No todos, sólo los que hablaban más incoherencias sobre glorias pasadas. Pidieron banderas y chupallas como cotillón y se pararon a hacer el trencito engalanados como si fueran las Fiestas Patrias. Era inquietante ver sus rostros borrachos, oír sus risotadas, verlos bailar usando servilletas como pañuelos. Se dieron una vuelta completa por el comedor del hotel bailando, volvieron a sentarse y pidieron otra botella de vino. Ganaron el premio a la mesa más alegre y yo sentí que por unos minutos hubo un golpecito de Estado en el matrimonio.

Natalia Muñoz Castillo, 30 años
Santiago

Ilustración: Felipe Lira

Distancia

DISTANCIA

Mención Honrosa

Vicente sabe lo difícil que es un amor separado por la distancia. Sin embargo, insiste en escribir cartas para arrojarlas al primer piso del edificio, porque sabe que en algún minuto la niña de abajo las recogerá aunque estén manchadas y desteñidas.

Leonardo Andrés Rebolledo Corvalán, 35 años
Ñuñoa

Ilustración: Claudio Salas