La preocupación por el rendimiento sexual puede llevar a algunos hombres jóvenes a buscar soluciones farmacológicas, incluso cuando no presentan problemas físicos que las justifiquen.
Uno de los medicamentos utilizados en estas situaciones es el Viagra (sildenafil), conocido por su aplicación en el tratamiento de la disfunción eréctil. Sin embargo, su consumo sin indicación médica puede estar relacionado con un problema diferente: la creencia de que es indispensable tomar una pastilla para mantener relaciones sexuales satisfactorias.
Así lo explicó el doctor Andrés Tapia, urólogo y académico de la Universidad de los Andes, durante una entrevista en el podcast Tecnociencia de ADN, conducido por Andrea Obaid. El especialista abordó cómo las expectativas sobre el desempeño masculino pueden influir en la utilización de estos medicamentos.
¿El Viagra puede generar dependencia psicológica?
Tapia explicó que los medicamentos como el sildenafil actúan sobre el mecanismo que permite mantener una erección. No obstante, advirtió que utilizarlos sin una necesidad médica puede generar una relación de dependencia a nivel psicológico. “No es que te genere una dependencia orgánica al medicamento ni que lo necesites necesariamente siempre, sí te puede generar una especie de dependencia psicológica”, señaló.
El problema aparece cuando una persona comienza a asociar su capacidad de mantener relaciones sexuales con el consumo del medicamento. De esta manera, puede desarrollar la convicción de que necesita tomarlo para conseguir un resultado satisfactorio, aunque no presente una alteración física que lo requiera.
La advertencia del especialista apunta a esa percepción de necesidad, no a una dependencia orgánica provocada por el fármaco.
La presión por rendir sexualmente y el papel de las redes sociales
El urólogo también abordó la influencia que pueden tener las expectativas sociales sobre el comportamiento sexual masculino. Según explicó, las redes sociales contribuyen a difundir imágenes de un rendimiento sexual idealizado, en el que los hombres parecen estar siempre disponibles.
Para ilustrar esa exigencia, utilizó una comparación con uno de los personajes más conocidos del cine. “Tienes que ser un James Bond que le están disparando, está en la mitad de una guerra y puede tener sexo con la más bonita de toda la película”, ironizó.
Con ese ejemplo, Tapia cuestionó la expectativa de que los hombres deban responder sexualmente en cualquier circunstancia. El especialista señaló que factores como el cansancio físico y mental pueden influir en la respuesta del organismo.
La presión por conseguir una erección, incluso cuando no existen las condiciones adecuadas, puede contribuir a generar ansiedad.
¿Por qué la ansiedad puede afectar una erección?
Uno de los aspectos que destacó Tapia es que la erección no constituye una respuesta completamente voluntaria.
Según explicó, requiere un estímulo erótico adecuado y no depende únicamente de la decisión consciente de mantener una relación sexual. Por eso, intentar forzar una respuesta física bajo presión puede dificultar el funcionamiento natural del organismo.
En ese contexto, algunos hombres pueden recurrir a medicamentos como una forma de enfrentar la inseguridad relacionada con su desempeño. Sin embargo, esa conducta también puede reforzar la percepción de que no conseguirán una erección sin ayuda farmacológica.
La diferencia entre ansiedad sexual y disfunción eréctil orgánica
El especialista también hizo una distinción entre los problemas asociados a la ansiedad y aquellos que tienen un origen físico. La disfunción eréctil orgánica puede estar relacionada con enfermedades que afectan los vasos sanguíneos o la transmisión nerviosa.
Entre las condiciones mencionadas por Tapia se encuentran:
- Diabetes.
- Obesidad.
- Colesterol elevado.
Estas enfermedades pueden afectar los mecanismos necesarios para conseguir una erección. En cambio, cuando el problema está asociado a la ansiedad por el rendimiento, pueden intervenir factores psicológicos y expectativas sobre el desempeño sexual.
La distinción es importante porque no todas las dificultades para mantener una erección tienen el mismo origen. La advertencia del urólogo apunta especialmente a los hombres jóvenes que utilizan Viagra sin presentar una disfunción eréctil orgánica.
El uso de sildenafil debe evaluarse con un profesional de salud, en lugar de recurrir a la automedicación para enfrentar inseguridades relacionadas con el rendimiento sexual.
