Dean Norris, conocido por interpretar al detective Hank Schrader en Breaking Bad, atraviesa un complejo momento personal y financiero.
El actor enfrenta un proceso de divorcio, la venta de su mansión en California y una crisis económica vinculada a un negocio gastronómico que compartía con su esposa, Bridget Norris.
Según informó Page Six, la propiedad familiar ubicada en Temecula, California, salió al mercado por 3.199.267 dólares.
La residencia ocupa un terreno de aproximadamente 4,5 hectáreas y cuenta con nueve dormitorios, nueve baños y una casa de huéspedes.
El inmueble también incluye una piscina infinita, spa, cocina al aire libre, huerta y un establo con capacidad para cuatro caballos.
El divorcio y la deuda que afecta al actor de Breaking Bad
Dean y Bridget Norris se casaron en 2001 y tienen cinco hijos en común, dos de ellos menores de edad.
De acuerdo con documentos judiciales citados por medios estadounidenses, Bridget solicitó el divorcio en febrero de 2025 y estableció el 15 de enero de ese año como fecha de separación.
En su presentación, alegó "diferencias irreconciliables" y solicitó la custodia legal y física compartida de sus hijos, además de una pensión alimenticia.
La crisis financiera de la familia también involucra al Swing Inn Cafe, un restaurante de Temecula que la pareja adquirió en 2002.
El establecimiento funciona desde 1927 y, según los antecedentes publicados por Page Six, acumula una diferencia considerable entre sus activos y obligaciones económicas.
El negocio registra activos por 147.809,58 dólares, frente a pasivos que alcanzan los 1.811.598,46 dólares.
En septiembre, los Norris recurrieron a un proceso de bancarrota para reorganizar sus obligaciones financieras y enfrentar las deudas.
La situación también permitió conocer públicamente los detalles de una separación que hasta entonces se mantenía en reserva.
El éxito de Dean Norris en Breaking Bad
La popularidad del actor creció gracias a Breaking Bad, la serie creada por Vince Gilligan y protagonizada por Bryan Cranston y Aaron Paul.
En la ficción, Norris interpretó a Hank Schrader, un agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA) que investiga el tráfico de metanfetamina en Albuquerque.
Su personaje enfrenta una particular situación: desconoce que Walter White, su propio concuñado, lidera la organización criminal que persigue.
