Noticias

¿Qué significa caminar con las manos detrás de la espalda? Esto dice la psicología sobre tu personalidad

¿Qué significa caminar con las manos detrás de la espalda? La psicología explica qué revela este gesto y por qué no define tu personalidad.

Caminar Con Las Manos Detrás
Getty Images

La manera en que caminamos puede llamar la atención de quienes nos rodean. Algunas personas avanzan con los brazos en movimiento, otras mantienen las manos en los bolsillos y hay quienes acostumbran caminar con las manos entrelazadas detrás de la espalda. Este último gesto suele asociarse con una personalidad segura, reflexiva o autoritaria. Pero ¿qué tan acertadas son esas interpretaciones?

La psicología ha estudiado durante décadas la relación entre el lenguaje corporal y las características individuales. Sus conclusiones apuntan a una idea fundamental: una postura aislada no basta para determinar la personalidad de alguien.

Aunque ciertos movimientos pueden influir en la impresión que generamos, su significado depende del contexto, los hábitos y otras señales corporales.

¿Qué significa caminar con las manos detrás de la espalda?

Un trabajo publicado en la revista científica Perspectives on Psychological Science, desarrollado por Miles L. Patterson, Alan J. Fridlund y Carlos Crivelli, cuestionó algunas de las creencias más extendidas sobre el lenguaje corporal. Los investigadores advirtieron que los gestos no tienen significados universales y permanentes.

Por ejemplo, cruzar los brazos puede interpretarse como una actitud defensiva, pero también puede responder al frío, la concentración o una postura cómoda. Algo similar ocurre con caminar con las manos detrás de la espalda.

Dependiendo de la situación, esta posición puede relacionarse con:

  • Comodidad: algunas personas simplemente encuentran agradable caminar de esa manera.
  • Costumbre: el gesto puede formar parte de una rutina corporal adquirida.
  • Contextos formales: en determinadas instituciones, especialmente militares, la posición responde a normas de comportamiento.
  • Condiciones físicas: la postura también puede estar influida por la movilidad o la sensación de tensión corporal.

Por eso, aunque alguien interprete el movimiento como una señal de autoridad, esa impresión no permite concluir que la persona sea dominante o especialmente segura de sí misma.

¿Caminar erguido significa tener más confianza?

La relación entre postura y seguridad personal también ha sido objeto de investigaciones.

En 2022, un equipo encabezado por Robert Körner, de la Universidad de Halle-Wittenberg, publicó en Psychological Bulletin un metaanálisis que reunió 88 estudios y 9.779 participantes. El objetivo fue examinar los efectos de las llamadas posturas de poder, caracterizadas por posiciones corporales expansivas.

Los resultados encontraron asociaciones entre determinadas posturas y una autopercepción más positiva, incluyendo mayores sensaciones de confianza o poder. Sin embargo, no se encontró evidencia consistente de cambios en los niveles de cortisol o testosterona, hormonas que habían sido vinculadas con estas posturas en investigaciones anteriores. Tampoco se pudo establecer que adoptar una posición corporal durante un período breve transforme de manera permanente el comportamiento o la personalidad.

Estudios posteriores profundizaron en estas limitaciones. En 2024, investigadores de Israel analizaron a 92 adultos jóvenes sin lograr reproducir los efectos originales sobre la testosterona y la sensación de poder. En 2025, un experimento desarrollado en la Universidad de Aarhus, Dinamarca, estudió a 127 personas durante 12 semanas y tampoco encontró cambios significativos en la conducta ni en el estado emocional atribuibles a las posturas evaluadas.

Estos resultados refuerzan la necesidad de diferenciar entre sentirse de cierta manera durante un momento y poseer un rasgo psicológico estable.

Lo que los demás interpretan de nuestra postura

Aunque caminar de determinada manera no permite conocer automáticamente la personalidad, la posición corporal sí influye en cómo nos perciben otras personas.

Una investigación publicada en 2023 en la revista Emotion, encabezada por Patty Van Cappellen, de la Universidad Duke, analizó mediante tres experimentos las impresiones que generan distintas posturas. Los participantes asociaron determinadas combinaciones de posición de brazos, cabeza y estabilidad corporal con emociones o estados como dominio, alegría y asombro.

Esto significa que una persona puede proyectar una imagen de autoridad sin que necesariamente se sienta poderosa o tenga una personalidad dominante.

La diferencia es importante: la interpretación de quien observa no equivale a una evaluación psicológica de quien realiza el gesto. Además, el entorno cultural, las expresiones faciales, el tono de voz y el ritmo al caminar pueden modificar completamente la impresión que produce una postura.

¿La postura habitual puede revelar rasgos de personalidad?

Un estudio publicado en 2024 en el Journal of Personality and Social Psychology aportó un antecedente adicional.

Los investigadores Soren Wainio-Theberge y Jorge L. Armony, de la Universidad McGill, examinaron la postura natural de pie de 608 personas, distribuidas en cinco estudios. Los resultados mostraron que quienes mantenían habitualmente una postura más erguida tendían a presentar puntuaciones más elevadas en ciertos rasgos competitivos y antisociales, como el maquiavelismo y la psicopatía.

La asociación se mantuvo durante un mes y fue examinada también mediante mediciones musculares. Sin embargo, los resultados requieren una interpretación cuidadosa.

La investigación analizó la postura natural y espontánea de las personas cuando estaban de pie, no específicamente el hábito de caminar con las manos detrás de la espalda. Además, encontrar una asociación estadística entre determinadas características no significa que una postura permita diagnosticar rasgos psicológicos individuales. Tampoco demuestra que adoptar una posición corporal provoque cambios en la personalidad.

Entonces, ¿qué dice la psicología sobre caminar con las manos atrás?

La conclusión es que no existe un significado psicológico único para caminar con las manos detrás de la espalda. Aunque este gesto puede proyectar una imagen de confianza o autoridad, también puede responder a la comodidad, la costumbre o las circunstancias.

La investigación científica reconoce que el cuerpo participa en nuestra manera de comunicarnos y que la postura habitual puede presentar asociaciones con ciertos rasgosSin embargo, los especialistas advierten que interpretar una sola señal corporal como una definición de personalidad conduce fácilmente a conclusiones equivocadas.

Por eso, antes de atribuir seguridad, liderazgo o dominancia a alguien que camina con las manos atrás, conviene recordar que un gesto no cuenta toda la historia de una persona.


Contenido patrocinado

Compartir