La aprobación de una nueva alternativa farmacológica que contiene el mismo principio activo de Ozempic abrió un nuevo escenario para los tratamientos con semaglutida en Chile.
El Instituto de Salud Pública (ISP) autorizó Picmagluti, una solución inyectable del laboratorio Dr. Reddy's Laboratories Chile, que se convirtió en la primera semaglutida de síntesis química con registro sanitario en el país.
El medicamento recibió dos registros sanitarios: uno para las dosis de 0,25 y 0,5 miligramos y otro para la presentación de 1 miligramo. Aunque la semaglutida también se utiliza en determinados tratamientos para el control del peso, la aprobación de Picmagluti está orientada al tratamiento de adultos con diabetes tipo 2 insuficientemente controlada. Por ello, no debe interpretarse como una autorización general para utilizar este producto con fines de adelgazamiento.
En medio del interés por estos medicamentos, especialistas de Centro CADDA llamaron a prestar atención a un aspecto que puede pasar inadvertido: la relación que cada persona mantiene con la alimentación, su peso y su imagen corporal.
Las señales de alerta que recomiendan identificar antes de usar semaglutida
Macarena Zuleta, psicóloga clínica y cofundadora de Centro CADDA, explicó que la preocupación aparece cuando el deseo de perder peso se relaciona con comportamientos que pueden afectar la salud emocional y alimentaria. “El problema aparece cuando la búsqueda por bajar de peso se inserta en una relación que ya está marcada por miedo a engordar, restricciones cada vez mayores, culpa o una preocupación excesiva por el cuerpo”, señaló.
Según las especialistas, existen distintas conductas que pueden indicar la necesidad de una evaluación profesional:
- Saltarse comidas de manera recurrente.
- Eliminar progresivamente grupos de alimentos por temor a subir de peso.
- Contar calorías de forma obsesiva.
- Pesarse constantemente.
- Sentir culpa o angustia después de comer.
- Realizar ejercicio para compensar lo ingerido.
- Evitar comer frente a otras personas.
- Dejar de participar en actividades sociales por miedo a la comida.
Estas señales no permiten establecer por sí solas un diagnóstico, pero sí pueden indicar que la relación con la alimentación requiere atención.
¿Qué ocurre si una persona tiene antecedentes de trastornos alimentarios?
Pamela Campi, nutricionista especializada en trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y cofundadora de Centro CADDA, destacó que no es necesario presentar un peso extremadamente bajo para buscar ayuda. “Si la alimentación empieza a organizarse desde el miedo, la culpa, el control permanente o la compensación, o si el medicamento comienza a utilizarse con un objetivo distinto al indicado por el equipo médico, es importante consultar”, explicó.
Desde el centro advirtieron que los medicamentos que reducen el apetito requieren especial precaución cuando existen trastornos alimentarios activos o antecedentes de estas enfermedades. En estos casos, la evaluación médica debe considerar tanto las necesidades físicas como los posibles efectos sobre las conductas alimentarias.
Los especialistas recomiendan evitar generalmente este tipo de tratamientos en personas con determinados trastornos alimentarios activos y actuar con cautela cuando existen antecedentes, siempre considerando una evaluación individual.
¿Qué recomiendan las especialistas antes de iniciar un tratamiento?
Desde Centro CADDA entregaron cuatro recomendaciones para quienes estén considerando utilizar medicamentos con semaglutida.
- Primero, consultar con un profesional de la salud antes de iniciar el tratamiento, para determinar si existe una indicación médica adecuada.
- Segundo, informar al equipo tratante sobre cualquier antecedente presente o pasado de trastornos de la conducta alimentaria.
- Tercero, observar posibles cambios en los hábitos alimentarios, especialmente si aparecen restricciones, culpa o una preocupación excesiva por el peso.
- Cuarto, buscar apoyo profesional si la relación con la comida comienza a provocar angustia, aislamiento social o conductas compensatorias.
La evaluación individual es especialmente importante porque no todas las personas presentan los mismos antecedentes, necesidades ni riesgos.
¿En qué se diferencia Picmagluti de Ozempic?
Ambos medicamentos contienen semaglutida, pero existen diferencias en su origen y proceso de autorización. Mientras Ozempic está registrado en Chile como un producto de origen biológico, Picmagluti utiliza semaglutida obtenida mediante síntesis química. Por esta razón, el ISP realizó una evaluación ordinaria de sus antecedentes de calidad, eficacia y seguridad, en lugar de aplicar un procedimiento simplificado.
La autorización de Picmagluti amplía las alternativas registradas en el país, pero no significa que todas las presentaciones de semaglutida tengan exactamente las mismas indicaciones clínicas. Por eso, antes de iniciar o modificar cualquier tratamiento, es fundamental consultar con el equipo médico.
La recomendación central de las especialistas de Centro CADDA es que la decisión de utilizar estos medicamentos no se limite al peso corporal, sino que también considere los antecedentes de salud mental, la conducta alimentaria y la relación de cada persona con su cuerpo.
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