El escritor y periodista argentino Pablo Plotkin abordó el enigma de Charly García durante su participación en La Comunidad Contrataca de Radio Concierto. Esto fue a propósito del lanzamiento de su libro La indómita luz. Un retrato de Charly García, publicado por Ediciones UDP.
La obra reúne cerca de 40 testimonios de personas vinculadas al músico y reconstruye su trayectoria a partir de una investigación de tres años. Plotkin también realizó una extensa revisión documental para acercarse al hombre detrás del personaje público.
Plotkin conoció personalmente a García en 2000, cuando tenía 22 años. En ese momento cubrió para Página/12 la conferencia posterior al recordado salto del músico desde el noveno piso de un hotel hacia una piscina en Mendoza.
El periodista recordó también sus posteriores encuentros con García durante entrevistas para Rolling Stone.
En particular, destacó la sensación de ingresar al departamento del músico en la avenida Coronel Díaz. Dijo que era un espacio que describió como un lugar mítico y abierto a la mirada pública.
Charly García entre la genialidad y el caos
Durante la conversación, Plotkin explicó que inicialmente intentó separar los episodios mediáticos de la valoración artística de García.
Con el tiempo, sin embargo, entendió que ambos aspectos formaban parte de una misma trayectoria.
El periodista definió al músico como un "artista romántico", en el sentido de alguien que desdibujó las fronteras entre su vida personal y su actuación sobre los escenarios.
La biografía también aborda la relación de García con el riesgo, la libertad y la necesidad de conectar con su público.
Según Plotkin, esa búsqueda de afecto convivía con una permanente voluntad de desafiar las expectativas y probar nuevos caminos.
Uno de los episodios que aborda el libro ocurrió cuando García tenía 20 años y compuso Canción para mi muerte después de una sobredosis de anfetaminas que provocó para evitar el servicio militar.
Sobre esa capacidad para anticiparse a su propia historia, la cantante Celeste Carballo afirmó que Charly "entendió el chiste antes de que se lo contaran".
Plotkin también recordó una reflexión que García entregó en 2004: "Nunca entendí al que se suicida, digamos, si quiere dejar un cadáver bonito, porque no puedes leer la noticia en el diario al día siguiente. No es negocio".
La frase resume, desde la perspectiva del libro, una de las contradicciones que acompañaron al músico. Consistía en desafiar constantemente los límites, pero también querer permanecer para contemplar su propia historia.
En ese recorrido aparece además el vínculo de García con Chile. En una ocasión, el músico destacó el trato que recibía del público nacional: "Me tratan mejor en Chile que acá".
Para Plotkin, esa combinación entre riesgo, creación, provocación y necesidad de afecto ayuda a comprender al artista que transformó buena parte de la música y la cultura argentina.
