Dormir ocho horas y despertar cansado puede parecer contradictorio, pero ocurre con más frecuencia de lo que parece.
La cantidad de horas no siempre determina la calidad del descanso.
El sueño atraviesa distintos ciclos y etapas que permiten la recuperación física y mental.
Si existen interrupciones frecuentes durante la noche, una persona puede pasar muchas horas en la cama y aun así levantarse agotada.
El director del Centro del Sueño y otorrinolaringólogo de Clínica INDISA, Dr. Roberto Arias, explica que muchas personas normalizan el cansancio constante.
"Existe una tendencia a normalizar el cansancio crónico, pensando que basta con dormir ocho horas para despertar completamente recuperado. Sin embargo, la calidad y continuidad del sueño también son fundamentales", señala.
Según el especialista, los múltiples despertares pueden afectar el descanso aunque la persona no los recuerde al día siguiente. Esto puede provocar fatiga, somnolencia y dificultades para concentrarse durante la jornada.
Apnea del sueño y otras causas del cansancio
Una de las posibles causas corresponde al Síndrome de Apnea-Hipoapnea Obstructiva del Sueño (SAHOS).
Este trastorno provoca obstrucciones repetidas de la vía aérea durante la noche, que pueden generar microdespertares y disminuir la oxigenación.
Los ronquidos intensos, las pausas respiratorias, los despertares con sensación de ahogo y la boca seca al despertar pueden advertir sobre este problema.
También pueden aparecer dolor de cabeza matinal, somnolencia durante el día y dificultades para mantener la concentración.
La apnea del sueño puede asociarse con complicaciones cardiovasculares y metabólicas cuando no recibe diagnóstico y tratamiento. Por eso, identificar sus señales resulta relevante.
Sin embargo, existen otras causas.
El síndrome de piernas inquietas, el bruxismo y el apretamiento mandibular también pueden alterar la continuidad del sueño.
Además, algunas enfermedades, como las alteraciones de la tiroides y la anemia, pueden contribuir al cansancio.
El estrés, la ansiedad, los horarios irregulares y el uso prolongado de dispositivos electrónicos antes de dormir también pueden dificultar el descanso.
Cumplir las horas de sueño no garantiza un buen descanso | Getty Images
¿Cuándo conviene consultar?
Despertar cansado después de una mala noche no significa necesariamente que exista un trastorno.
La situación requiere mayor atención cuando se repite y comienza a afectar las actividades cotidianas.
"Es importante consultar cuando el agotamiento se mantiene en el tiempo o cuando la somnolencia durante el día interfiere con las actividades laborales, académicas o sociales", advierte Arias.
El especialista también recomienda consultar ante ronquidos intensos, pausas respiratorias o despertares con sensación de ahogo.
La evaluación puede determinar si existe un trastorno del sueño u otra condición médica.
Según cada caso, el profesional puede solicitar una polisomnografía o una poligrafía respiratoria domiciliaria para evaluar distintos parámetros durante el descanso y orientar el diagnóstico.
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