Las muñecas reborn viven un auge en Chile y Latinoamérica.
Se trata de figuras hiperrealistas que reproducen características de un bebé y que han encontrado compradores tanto entre niñas como entre adultos.
Isabel Viera, fundadora de la pyme Isabel Corazón Reborn, abordó el fenómeno durante una conversación en el programa La Comunidad Contrataca de Radio Concierto.
Lo que comenzó como un proyecto personal durante la pandemia de COVID-19 terminó convirtiéndose en una de las principales tiendas distribuidoras de este tipo de muñecas en Chile.
Para especializarse, Viera tomó cursos con artistas españolas que contaban con mayor experiencia en esta disciplina.
"Me tuve que hacer muchos cursos con españolas que están más adelantadas que nosotros y comenzar a aprender a pintar", relató.
Aunque sus primeras creaciones generaron comentarios de incomprensión en redes sociales, el interés aumentó rápidamente.
Muñecas reborn y su dimensión emocional
La emprendedora descubrió otra dimensión del fenómeno después de observar la reacción de un matrimonio que había perdido a un hijo.
A partir de esa experiencia, decidió asesorarse con psicólogos para comprender mejor el impacto emocional de estas figuras.
Las muñecas, fabricadas con vinilo y silicona, buscan reproducir el peso, la textura y detalles como las venas de un bebé.
Según Viera, algunas personas las utilizan como apoyo emocional durante procesos de duelo o ante el síndrome del nido vacío.
También menciona experiencias vinculadas con adultos mayores que viven con Alzheimer o demencia.
"Al entregarle un bebé se calman porque sienten la necesidad de cuidarlos y apapacharlos; la ternura y la paz de un bebé los calma", explicó en Radio Concierto.
La emprendedora también señaló que algunas mujeres adultas compran estas muñecas para conectar con experiencias de su infancia.
"Antes las mantenían como un secreto. Hoy día ya no hay tanta culpa para comprar un reborn", afirmó.
Un negocio que creció durante la pandemia
Los modelos se fabrican bajo pedido en China y luego llegan a Chile para su ensamblaje manual.
Los precios fluctúan entre $50.000 y $300.000, dependiendo de sus características.
La empresa trabaja tanto con ventas minoristas como mayoristas y cuenta con operaciones en Argentina desde hace más de dos años.
La familia de Viera participa en distintas áreas de la gestión y distribución.
Solo durante noviembre y diciembre de 2025, Isabel Corazón Reborn distribuyó 4.000 unidades, una cifra que refleja el crecimiento de un mercado que comenzó como un proyecto personal y amplió su alcance en pocos años.
