Entrevistas

“Llegamos demasiado tarde”: la alerta por familias que desisten del cuidado de sus hijos en Chile

Uno de cada cuatro niños en Chile vive bajo la línea de la pobreza. Gobierno busca fortalecer la prevención y el apoyo a las familias hasta 2030.

Pobreza Infantil
Getty Images

Chile enfrenta una paradoja demográfica y social. Mientras el país registra una de las tasas de fecundidad más bajas del mundo, uno de cada cuatro niños que actualmente vive en el país se encuentra bajo la línea de la pobreza.

Ese escenario es parte del diagnóstico detrás de Chile Cuida a los Niños, hoja de ruta para el periodo 2026-2030 que busca reforzar las políticas de infancia poniendo un énfasis particular en la prevención y el acompañamiento temprano a las familias.

La ministra de Desarrollo Social y Familia, abordó en Concierto Valor los principales desafíos del plan y advirtió sobre una de las situaciones más críticas que enfrenta actualmente el sistema: familias que, sobrepasadas por problemas económicos, de salud mental o dificultades de crianza, terminan desistiendo del cuidado de sus propios hijos. Para la secretaria de Estado, cuando aquello ocurre, la intervención pública ya llegó tarde.

Ministra María Jesús Wulf
Ministra María Jesús Wulf

Uno de cada cuatro niños bajo la línea de la pobreza

La ministra puso el foco inicialmente en la situación económica que enfrenta la infancia. “Hoy día uno de cada cuatro niños en nuestro país está bajo la línea de la pobreza”, señaló.

El dato adquiere todavía más relevancia, sostuvo, al observar qué grupos están siendo especialmente afectados. “Los que más están en pobreza son los niños y esa es una condición de la cual nos tenemos que hacer cargo como país”, agregó.

La hoja de ruta Chile Cuida a los Niños 2026-2030 pretende responder a este escenario mediante distintas políticas orientadas a acompañar a los menores y sus familias antes de que aparezcan vulneraciones más graves.

Entre las herramientas abordadas se encuentran las Oficinas Locales de la Niñez y la ampliación de Chile Crece Contigo, con el objetivo de extender su cobertura hasta los 18 años.

Cuando una familia desiste del cuidado de sus hijos

Uno de los fenómenos más complejos abordados por Wulf ocurre cuando las dificultades acumuladas dentro de una familia terminan superando su capacidad para continuar con la crianza.

Problemas de salud mental, estrés y falta de herramientas pueden generar situaciones en que los propios familiares desistan del cuidado de los menores.

Eso no solamente tiene consecuencias para los niños involucrados. También aumenta la presión sobre un sistema estatal de protección que debe intervenir cuando la situación ya alcanzó un nivel crítico. “Familias que desisten del cuidado de sus hijos porque no saben cómo enfrentar la situación que están viviendo”, explicó Wulf.

Para la ministra, precisamente ahí aparece la necesidad de cambiar el momento en que actúa el Estado. “Cuando ya una familia desiste del cuidado de su hijo o ya cuando hubo una vulneración de derecho es que llegamos demasiado tarde”, advirtió.

La apuesta, por lo tanto, es intervenir antes de que una crisis familiar termine transformándose en una vulneración de derechos.

“En prevención es donde tenemos que invertir”

Wulf sostuvo que el acompañamiento debe comenzar cuando aparecen las primeras señales de dificultad y no únicamente cuando un niño ya necesita ingresar al sistema especializado de protección. “En prevención es donde tenemos que invertir”, afirmó.

La ministra planteó que el Estado debe ser capaz de detectar aquellos momentos en que una familia comienza a acumular situaciones de estrés y entregar herramientas para enfrentarlas.

El objetivo es que las políticas públicas no se limiten a responder frente al daño ya producido. “Cuando una familia empieza a tener muchas situaciones de estrés, de dificultades, el Estado tiene que estar ahí para acompañar”, explicó, apuntando a la necesidad de entregar herramientas de crianza que eviten llegar posteriormente a situaciones de vulneración.

Chile y el desafío de tener cada vez menos niños

La discusión sobre las condiciones en que viven los niños ocurre, además, en medio de otra preocupación: la caída de la natalidad. “Chile es uno de los países con la tasa de fecundidad más baja del mundo”, sostuvo Wulf.

La ministra reconoció que las respuestas públicas frente al fenómeno han demorado. “Estamos realmente mal y estamos llegando muy tarde con propuestas que aborden esta situación y que alivien a las familias”, agregó.

Actualmente, una Comisión Asesora Presidencial de Natalidad trabaja en un diagnóstico que debería estar disponible en marzo del próximo año. El objetivo será determinar cuáles son los factores que están teniendo mayor peso al momento de decidir si tener o no hijos.

Entre las dimensiones abordadas aparecen la vivienda, la seguridad y la disponibilidad de redes y sistemas de cuidado. A partir de ese diagnóstico se buscará avanzar en medidas concretas, entre las que se encuentra la discusión sobre sala cuna universal.

El desafío, bajo esta mirada, no sería únicamente incentivar los nacimientos, sino generar condiciones que hagan compatible la decisión de formar una familia con la realidad económica y social de los hogares.

Drogas, crimen organizado y familias

Otro factor que comienza a tensionar las políticas de infancia es el consumo de drogas a edades cada vez más tempranas.

Como respuesta, Wulf anunció el traspaso del programa Senda Previene al Ministerio de Desarrollo Social y Familia, con el propósito de vincular directamente la prevención del consumo con las demás políticas sociales.

Para la ministra, drogas, narcotráfico y vulnerabilidad familiar no pueden observarse como fenómenos independientes. “Hay un hilo conductor [...] que es el consumo de drogas, el flagelo del crimen organizado, del narcotráfico”, sostuvo.

Sus consecuencias, advirtió, pueden extenderse al núcleo familiar. “Rompe familias, entra un círculo de violencia en algunos casos que es realmente muy doloroso”, señaló.

La estrategia planteada por el ministerio apunta así a intervenir antes de que distintos factores —pobreza, dificultades de crianza, problemas de salud mental, drogas o violencia— terminen acumulándose hasta hacer insostenible la situación de una familia. Porque detrás del dato de que uno de cada cuatro niños vive bajo la línea de la pobreza aparece una discusión más amplia: si el Estado concentra sus recursos únicamente cuando ya ocurrió una vulneración, seguirá entrando al problema en su etapa más difícil.

La apuesta de Chile Cuida a los Niños busca precisamente invertir esa lógica: llegar a las familias antes de que sea demasiado tarde.


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