Cuando Alejandro González Iñárritu llegó a una de las locaciones para terminar The Revenant, encontró agua donde esperaba encontrar hielo y nieve. El inconveniente obligó a modificar el rodaje, pero también dejó instalada una idea que tardaría más de una década en convertirse en película.
Aquella experiencia fue el punto de partida de Digger, la nueva cinta del director mexicano protagonizada por Tom Cruise. “A veces no entendemos que un solo grado en la temperatura es la diferencia entre una locación que esperábamos con hielo o nieve y resultó tener agua”, recordó Iñárritu.
El cineasta comparó ese cambio con lo que ocurre cuando aumenta la temperatura corporal. “Hoy la gente dice: ‘Vamos a cambiar el planeta 1,5 grados’. La Tierra está con fiebre y ahí lo experimentamos”, afirmó.
De The Revenant a la idea que dio origen a Digger
Lo ocurrido durante aquella filmación llevó a Iñárritu a comenzar un proyecto junto a los guionistas Sabina Berman, Alexander Dinelaris Jr. y Nicolás Giacobone.
La idea inicial estuvo relacionada con lo que sucede en el Ártico y las negociaciones de compañías petroleras para continuar con la extracción.
Al director le llamó particularmente la atención una contradicción: que el derretimiento del hielo pudiera observarse como una oportunidad comercial. “Era una locura ver que este hielo derritiéndose es una oportunidad de negocio sin que vean la realidad”, explicó.
Desde allí apareció la posibilidad de construir un personaje incapaz de reconocer las señales que tiene frente a él. Un hombre que, en lugar de reaccionar, intenta imponer al resto su propia interpretación de los acontecimientos. “Esa fue la semilla de la historia”, señaló Iñárritu.
Una ficción que comenzó a ser alcanzada por la realidad
Para construir el mundo de Digger, el equipo trabajó previamente con científicos. El objetivo era que los acontecimientos planteados por la película fueran posibles desde ese punto de vista.
Sin embargo, durante el desarrollo de la historia surgió un nuevo problema para el director: algunas de las situaciones que intentaban imaginar comenzaron a parecerse cada vez más a acontecimientos reales. “Por más que estirábamos la imaginación [...] no hay manera de contar una historia de la realidad porque se está moviendo más rápido que cualquier ficción que pudiéramos adelantar”, afirmó.
Iñárritu describió la experiencia como “angustiante” y agregó: “Era como estar haciendo un documental del futuro”.
Pese a las referencias empresariales y ambientales de la película, el director sostuvo que su intención no era convertirla en un comentario político específico. “Lo que quería era hacer una observación de la especie humana”, explicó.
También planteó que la cinta puede entenderse como una reflexión dirigida hacia las nuevas generaciones, que recibirán las consecuencias de decisiones tomadas anteriormente.
Tom Cruise construyó a Digger Rockwell desde la voz y el movimiento
Mientras Iñárritu encontró el origen de la historia en una experiencia ocurrida durante The Revenant, Tom Cruise tuvo que descubrir cómo convertirse en Digger Rockwell, un envejecido empresario petrolero que intenta salvar a la humanidad de un desastre del que él mismo es responsable. “Nunca he leído a un personaje como este, ni había tenido el privilegio de interpretar a un personaje como éste en el cine. Ni he visto uno parecido en películas”, aseguró Cruise.
Su transformación comenzó buscando la manera en que Digger debía hablar y moverse. Para el actor, el acento terminó siendo mucho más que una característica de voz. “Le da el humor, el drama y el ritmo para que sea interesante y divertido de interpretar y ver”, explicó.
Cruise también destacó que buena parte de los detalles surgieron durante el propio proceso creativo y no estaban establecidos originalmente en el guion.
El monólogo de diez minutos que Iñárritu destaca de Tom Cruise
Entre las escenas de Digger, el director puso especial atención en una extensa secuencia de asamblea protagonizada por Cruise.
Se trata de un monólogo de aproximadamente diez minutos cuyo trabajo involucró también al director de fotografía Emmanuel “Chivo” Lubezki. “Es como un herrero de la palabra, un orador”, dijo Iñárritu sobre Cruise.
El director destacó la precisión del actor con el lenguaje, la entonación, el movimiento y el subtexto. La coordinación entre su interpretación y la cámara fue preparada durante meses. “Ese baile que hace con la cámara lo diseñamos el Chivo Lubezki, Tom y yo por muchos meses”, explicó.
Para Iñárritu, aquella secuencia terminó condensando buena parte del trabajo realizado en la película: “Lo que viví con Tom, sobre todo en esa escena, fue un regalo extraordinario que nos ganamos con mucho trabajo”.
Digger llegará a los cines el 1 de octubre, más de una década después de que la ausencia de nieve durante The Revenant plantara la primera idea de la historia.
