El afamado restaurante La Caperucita y el Lobo de Valparaíso nació como una idea compartida entre el chef Leonardo de la Iglesia y su esposa Carito.
Este destacado espacio gastronómico cumplirá 14 años de trayectoria en el cerro Florida. Su origen combina el sacrificio personal, el trabajo constante y la pasión culinaria de sus fundadores.
Efectivamente, durante la emisión del programa Fibra Emprendedora de Radio Concierto, los conductores destacaron el valor del proyecto.
La conductora Fran Jorquera presentó la historia resaltando el impacto de la gastronomía nacional.
Por su parte, el coconductor Roberto Camhi definió la iniciativa como una historia de familia verdaderamente extraordinaria.
Un proyecto de vida gestado desde el extranjero
Asimismo, la travesía previa al inicio del negocio en la Región de Valparaíso incluyó etapas laborales complejas en el extranjero.
Ambos cocineros decidieron viajar a Canadá para ampliar su experiencia profesional. Sin embargo, los trámites de visado del chef sufrieron severos e inesperados retrasos en la embajada.
En ese sentido, Leo de la Iglesia, chef y cofundador del restaurante La Caperucita y el Lobo, recordó las dificultades migratorias iniciales.
"A mí me rechazaron la visa en la embajada como seis veces", relató el profesional en Fibra Emprendedora. Debido a esa complicación, su pareja viajó seis meses antes.
A raíz de esta distancia, la pareja mantuvo una comunicación constante a través de mensajería de BlackBerry.
Durante esas conversaciones, Carito manifestó su cansancio y el deseo de independizarse instalando una pastelería propia. El chef vio ahí la oportunidad perfecta para emprender un proyecto conjunto.
De la casona familiar en cerro Florida a los cielos
Ante dicha idea, el chef propuso unir talentos y especialidades en un solo establecimiento comercial.
"Hagamos algo bien, porque nos ponemos un restaurant, tú la parte dulce yo la parte salada", manifestó Leo de la Iglesia en la entrevista. Además, el cocinero sugirió utilizar la histórica propiedad de la abuela.
Por consiguiente, el inmueble ubicado en el cerro Florida albergaba un significado afectivo fundamental para el grupo familiar.
En esa histórica residencia creció el padre de Carito junto a sus ocho hermanos. La imponente casona patrimonial se transformó en el escenario definitivo de su emprendimiento gastronómico.
Con el paso de los años, el proyecto logró posicionarse exitosamente en la alta cocina chilena.
Roberto Camhi, coconductor de Fibra Emprendedora, destacó que el local pasó de sus inicios sacrificados a representar a Chile en LATAM. Fran Jorquera, conductora del espacio, valoró la trayectoria como un sueño familiar cumplido.
