La fin de la tarjeta de coordenadas comenzó este sábado 1 de agosto con la entrada en vigencia de una nueva normativa de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
La medida modifica los mecanismos de autenticación utilizados por los bancos para pagos y transferencias, dejando atrás uno de los métodos más conocidos por los clientes durante las últimas décadas.
Nueva normativa cambia la forma de autorizar operaciones bancarias
Además, la regulación establece requisitos mínimos de seguridad para las entidades financieras. El objetivo es fortalecer la protección de los usuarios frente a posibles fraudes digitales.
Desde ahora, la mayoría de los clientes deberán utilizar herramientas más modernas para validar sus movimientos. Entre ellas aparecen las aplicaciones bancarias y sistemas de verificación en dos pasos.
Asimismo, la eliminación de este mecanismo responde a los riesgos asociados a las tarjetas de coordenadas. Según la industria, estos dispositivos presentan mayores vulnerabilidades frente a nuevos tipos de ataques.
Por otra parte, los bancos deberán implementar alternativas de autenticación que permitan confirmar la identidad de los usuarios antes de realizar operaciones financieras.
La normativa busca que los clientes cuenten con sistemas más seguros, especialmente en un escenario donde aumentan los intentos de fraude electrónico.
¿Quiénes podrán seguir usando la tarjeta de coordenadas?
Sin embargo, la fin de la tarjeta de coordenadas no será total para todos los usuarios. La normativa contempla excepciones para determinados segmentos definidos por cada institución bancaria.
Entre los grupos que podrían mantener este método aparecen los adultos mayores, personas con menor acceso tecnológico y usuarios que no utilizan aplicaciones móviles.
Además, cada banco tendrá la responsabilidad de evaluar qué clientes cumplen con los criterios establecidos por la normativa de la CMF.
De esta manera, algunos usuarios podrán continuar utilizando la tarjeta de coordenadas como método de autorización, aunque será una decisión que dependerá de la entidad financiera correspondiente.
Asimismo, quienes mantengan este sistema deberán seguir las condiciones de seguridad indicadas por sus bancos para realizar transferencias y pagos.
Nuevas herramientas reemplazarán el antiguo sistema de seguridad
En tanto, los clientes que no estén dentro de los grupos exceptuados deberán adaptarse a los nuevos mecanismos de autenticación bancaria.
Entre las principales alternativas se encuentran las claves dinámicas, validaciones mediante aplicaciones móviles y procesos de doble verificación.
También, los bancos deberán informar a sus usuarios sobre los cambios disponibles y los pasos necesarios para activar estos nuevos métodos.
Ante dudas sobre la implementación, las instituciones financieras recomiendan revisar los canales oficiales de atención y conocer las opciones habilitadas para cada cliente.
La fin de la tarjeta de coordenadas marca un cambio en la forma en que los usuarios autorizan sus operaciones bancarias, con un sistema enfocado en reforzar la seguridad digital.
