Uno de los principales objetivos de la megarreforma económica es reducir los tiempos que enfrentan los proyectos de inversión para obtener autorizaciones del Estado. Para algunos expertos, el problema no pasa necesariamente por la cantidad de requisitos existentes, sino por la forma en que hoy deben tramitarse.
Ese fue uno de los temas analizados en el Panal de Ideas de Concierto Valor, donde Cristóbal Tello, director del Laboratorio de Innovación Pública de la UC, explicó que la reforma introduce cambios destinados a disminuir la burocracia sin eliminar los controles que actualmente exige la legislación.
Un sistema que terminó generando un cuello de botella
Tello sostuvo que el modelo vigente concentra una enorme cantidad de autorizaciones distribuidas entre distintos organismos públicos. "Son 380 permisos que dependían de 37 servicios. O sea, si uno hace más o menos el cálculo, igual es evidente que se hace un cuello de botella", afirmó.
Según explicó, la cantidad de instituciones involucradas provoca que muchos proyectos permanezcan largos periodos esperando la aprobación de trámites administrativos antes de poder avanzar.
El principal cambio: permisos en paralelo
El especialista destacó que una de las modificaciones más relevantes consiste en cambiar la lógica de tramitación.
Hasta ahora, numerosos permisos debían obtenerse de manera sucesiva, obligando a esperar la resolución de uno para recién iniciar el siguiente. "Muchos de estos permisos eran consecutivos... Lo que se hizo... es que varios de estos van a poder sacarse en paralelo. Entonces, yo voy avanzando en varios frentes al mismo tiempo", explicó.
A su juicio, este mecanismo permitiría reducir tiempos de espera sin eliminar exigencias regulatorias.
Un cuello de botella específico
Durante la conversación también se mencionó el funcionamiento del Consejo de Monumentos Nacionales como uno de los organismos donde habitualmente se producen demoras. "El Consejo de Monumentos Nacionales... es un cuello de botella en el Estado... Ojalá que andemos más rápido en eso... con los cuidados necesarios", señaló Tello.
El énfasis, indicó, debe estar en agilizar los procedimientos sin debilitar las evaluaciones que corresponden por ley.
Una discusión que muchas veces no llega a la ciudadanía
Más allá de los aspectos técnicos, Cristóbal del Castillo cuestionó la manera en que este tipo de reformas suele comunicarse. "Todo esto es tan esotérico, 'invariabilidad tributaria sobre 50 millones de dólares'. Esa cuestión no sé ni el número que es... No llega al ciudadano de a pie", afirmó.
En la misma línea, el panel sostuvo que uno de los desafíos del Gobierno será traducir estos cambios en beneficios concretos y visibles para la ciudadanía.
Esa idea fue reforzada por Josely Ann Black, quien planteó la importancia de mostrar "quick wins", es decir, señales tempranas que permitan percibir rápidamente los efectos positivos de la reforma.
Según los panelistas, el éxito de la megarreforma no dependerá únicamente de modificar procesos administrativos, sino también de que las personas logren comprender cómo esos cambios pueden traducirse en mayor inversión, crecimiento y oportunidades económicas.
