Entrevistas

El "segundo cerebro" en tu intestino: cómo la microbiota controla tu salud mental y física

El neurocientífico Ismael Palacios-García explica el impacto del eje intestino-cerebro en la salud mental.

Microbiota
Getty Images

Los microorganismos que viven en nuestro cuerpo no son enemigos.

Al contrario, cumplen funciones esenciales para mantener nuestra salud.

Así lo explicó el doctor en neurociencias e ingeniero en biotecnología molecular Ismael Palacios-García en una entrevista con La Comunidad Contrataca de Radio Concierto.

El especialista en el eje cerebro-intestino-microbiota destacó que los microbios actúan como "colaboradores, simbióticos, cooperadores de nuestra salud".

La microbiota incluso comienza a participar en nuestra alimentación desde los primeros días de vida.

Palacios-García explicó que los bebés no pueden digerir por sí mismos los oligosacáridos presentes en la leche materna. Sus bacterias intestinales cumplen esa tarea.

Por eso, sostuvo que "la evolución ocurrió para que la mamá no nos alimentara solo a nosotros, sino a nosotros y a nuestras bacterias".

Además de contribuir a la digestión, la microbiota interviene en el sistema endocrino, el apetito y las defensas.

Según el investigador, alrededor del 70% del sistema inmune se encuentra asociado al intestino.

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Los microbios no representan enemigos para el organismo | Getty Images

El vínculo entre el intestino y el cerebro

El investigador del Centro de Estudios en Neurociencia Humana y Neuropsicología también abordó la relación entre la microbiota y la salud mental.

A su juicio, esta última no depende exclusivamente del cerebro, sino que "le pertenece al cuerpo".

El sistema nervioso entérico permite que el intestino mantenga una comunicación permanente con el cerebro.

Palacios-García explicó que este sistema posee una cantidad de neuronas comparable con la del resto del cuerpo fuera de la cavidad craneal.

"Tu cerebro está en tiempo real sabiendo qué está pasando en tu intestino", afirmó.

Esta comunicación puede influir en procesos como la inflamación cerebral y relacionarse con trastornos como la ansiedad y la depresión.

Para acercar estos conceptos a niños y familias, el científico acaba de publicar Mis amigos invisibles, libro de Editorial Planeta Junior que presenta a los microorganismos mediante personajes como Cuti, una bacteria de la piel, y Luca, el ancestro común de la vida.

Mis Amigos Invisibles

¿Cómo cuidar la microbiota?

El especialista plantea que prestar atención a señales como problemas digestivos, jaquecas o alteraciones en la piel puede ayudar a desarrollar mayor autoconsciencia.

Sin embargo, existe una recomendación sencilla: apostar por la diversidad.

Palacios-García propone consumir entre 25 y 30 plantas diferentes cada semana, incluyendo granos, legumbres, frutas, verduras, semillas y hongos.

También recomienda mantener contacto con la naturaleza, tener mascotas, consumir alimentos de temporada y, en sus propias palabras, "revolcarse en el pasto".

Para el investigador, estos hábitos cotidianos pueden favorecer la diversidad del ecosistema intestinal y fortalecer la relación entre nuestros microorganismos y el organismo que los alberga.


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