El 5 de agosto de 1966, The Beatles publicaron Revolver, su séptimo álbum de estudio y una de las obras más influyentes de la música popular.
A seis décadas de su lanzamiento, el disco continúa como una referencia para artistas, productores y melómanos. Esto se debe a su innovación sonora y su capacidad para ampliar los límites del rock.
Con este trabajo, el cuarteto de Liverpool dejó atrás el pop que lo convirtió en un fenómeno mundial. Además, abrió una etapa más introspectiva, experimental y psicodélica.
El álbum también fue el último que lanzaron antes de abandonar definitivamente las giras para concentrarse en el trabajo de estudio.
Canciones como Taxman abordaron temas sociales y políticos. Mientras tanto, Tomorrow Never Knows incorporó bucles de cinta, efectos de estudio e influencias de la filosofía oriental.
Por su parte, Eleanor Rigby sorprendió con un octeto de cuerdas y una historia sobre la soledad, alejándose de las estructuras tradicionales del rock de la época.
Revolver: el disco que transformó la producción musical
Grabado en los estudios EMI de Abbey Road, Revolver llevó la experimentación técnica a un nuevo nivel.
The Beatles utilizaron recursos como la doble pista automática (ADT), cintas reproducidas al revés y velocidades variables. También incluyeron nuevas técnicas de microfonía, elementos que luego se volverían habituales en la industria musical.
El álbum llegó acompañado del single de doble cara Eleanor Rigby/Yellow Submarine, que alcanzó el número uno en Reino Unido.
Semanas antes, la banda también había publicado Paperback Writer/Rain, consolidando su dominio en las listas internacionales.
La portada, diseñada por el artista y amigo del grupo Klaus Voormann, mezcló ilustraciones y fotografías en un innovador collage. Esto le valió el premio Grammy a la mejor portada de álbum.
Con el paso de los años, Revolver reforzó su prestigio entre la crítica especializada.
En 1997 ocupó el tercer lugar en la encuesta Music of the Millennium del Reino Unido; Rolling Stone lo situó en el puesto número tres de su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, mientras que VH1 lo eligió como el mejor disco de la historia en 2001.
En 2022, NME lo ubicó en el segundo lugar de su ranking histórico.
Ese mismo año, Giles Martin y Sam Okell supervisaron una nueva mezcla del álbum utilizando tecnología de inteligencia artificial para separar las pistas originales y ofrecer una remasterización con estándares actuales.
