El fenómeno de los influencers y la omnipresencia de las redes sociales ha transformado profundamente la forma en que consumimos información y nos relacionamos.
Durante su participación en el programa La Comunidad Contrataca de Radio Concierto, la psicóloga, escritora y conferencista Pamela Núñez desmenuzó este martes la compleja psicología detrás de nuestra relación con estas figuras digitales y el peligroso vacío emocional que intentamos llenar a través de las pantallas.
Según Núñez, autora de A la mierda tu mejor versión, nuestra fascinación con los creadores de contenido surge de una adicción biológica y una necesidad evolutiva de pertenencia.
"Estas personas nos dan cosas muy superficiales, fáciles de digerir y como estamos tan adictos a la dopamina y el algoritmo lo sabe, caemos y escroleamos", explicó la experta, señalando que el consumo constante genera una "falsa conexión" con figuras virtuales debido a nuestra naturaleza tribal.
El negocio de la exposición y la "moral de los niños"
Este vínculo parasocial se quiebra fácilmente cuando los creadores cometen errores públicos.
Núñez abordó la desproporción de los linchamientos digitales, ejemplificando con casos de sobrevigilancia donde la reacción del público raya en el ensañamiento.
Sin embargo, recalca que existe una contradicción intrínseca en quienes buscan la fama digital: "Quieres ser influencer, quieres estar en la casa de todo el mundo, pero no quieres ser linchado en la red social. Tienes que ser coherente con lo que quieres. Esto claramente es un negocio".
Respecto a los videos de disculpas públicas que abundan tras una cancelación, la psicóloga se mostró sumamente escéptica y recurrió al concepto del desarrollo moral: "Yo no creo en esas disculpas públicas... Es la diferencia entre la moral autónoma y la heterónoma".
Mientras que la moral autónoma surge de principios internos, la heterónoma —propia de la infancia— depende de la vigilancia externa. "Esas disculpas son falsas porque no dicen 'cometí un error'. Es porque los pillaron".
La desintoxicación digital: ¿el fin del auge influencer?
A pesar de las alarmantes consecuencias en la salud mental de los jóvenes, quienes enfrentan cerebros desregulados por la gratificación instantánea, Núñez ofrece una mirada esperanzadora.
El público empieza a cansarse del mercadeo digital evidente, lo que está provocando un declive en la efectividad de estas figuras.
"Van en descenso los influencers porque el seguidor ya se conoce las reglas; ya es muy difícil enganchar porque es demasiado obvio", enfatizó.
La salida, concluye, radica en recuperar el pensamiento crítico, la autorregulación y reconectar con el mundo real.
