Entrevistas

La nueva fatiga que está apareciendo con la inteligencia artificial no proviene de trabajar más

Especialistas analizaron el fenómeno conocido como "Brain Fry", un tipo de agotamiento mental asociado al uso intensivo de inteligencia artificial y la toma constante de decisiones.

Inteligencia Artificial
Getty Images

La inteligencia artificial ha sido presentada como una herramienta para automatizar tareas y reducir la carga de trabajo. Sin embargo, su uso cotidiano también está dando origen a un fenómeno inesperado: personas que, pese a delegar parte de sus labores en la tecnología, terminan más agotadas al final de la jornada.

Ese fue el eje de la conversación entre Marina Tannenbaum y Roberto Musso en Concierto Valor, donde analizaron el fenómeno conocido como Brain Fry o "cerebro frito", una forma de fatiga asociada al trabajo constante con herramientas de inteligencia artificial.

Cuando el cansancio viene de decidir

Según explicó Tannenbaum, el problema no radica necesariamente en la cantidad de trabajo, sino en el tipo de esfuerzo mental que exige interactuar con estos sistemas.

"¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué ocurre esto? Lo que haces todo el día es lo que más nos cansa a las personas, lo que más nos 'fríe' el cerebro, que es tomar decisiones. Estamos todo el día tomando microdecisiones", afirmó.

En lugar de ejecutar tareas de principio a fin, muchas personas pasan gran parte del día revisando propuestas, corrigiendo respuestas o eligiendo entre distintas alternativas generadas por la IA.

Marina Tannenbaum (2)
Marina Tannenbaum

Crear menos, decidir más

Los panelistas plantearon que esta dinámica también modifica la experiencia del trabajo creativo.

"Todo lo que tenía que ver con el proceso de crear, que podrías disfrutar, está entregado a la máquina y lo que hacemos es solo tomar decisiones", sostuvo Tannenbaum.

A su juicio, ese cambio puede hacer que el trabajo resulte más eficiente, pero también menos satisfactorio para quienes disfrutan del proceso de construcción de una idea.

El desgaste de corregir una y otra vez

Otro de los factores que contribuye al agotamiento es la necesidad de iterar constantemente con los modelos de inteligencia artificial.

En lugar de obtener una respuesta definitiva, el usuario suele ajustar instrucciones, revisar resultados y volver a intentarlo hasta acercarse a lo que realmente busca.

"Hacen siete, ocho iteraciones para escribir un mail... lo miras, lo lees y dices 'no es lo que quería decir', y haces una nueva iteración. Esos modelos piensan distinto", explicó.

Según los panelistas, ese proceso implica un esfuerzo cognitivo que muchas veces pasa inadvertido.

El costo de trabajar con múltiples agentes

A ello se suma la aparición de agentes especializados que realizan distintas tareas en paralelo.

Aunque prometen aumentar la productividad, también multiplican las interrupciones y los cambios de contexto.

"El costo del multitasking es feroz... tienes como 18 agentes trabajando y cada uno de ellos te empieza a preguntar cosas. El cambio es terrible", advirtió Musso.

Los especialistas señalaron que cambiar continuamente de foco exige un esfuerzo mental que termina acumulándose durante la jornada.

Roberto Musso
Roberto Musso

La importancia de detenerse

Frente a este fenómeno, los panelistas destacaron la necesidad de incorporar pausas deliberadas durante el trabajo.

"Te recomiendan trabajar una hora y media y parar media hora... ir a mirar los arbolitos, caminar, cocinar cualquier cosa", comentó Musso.

Más que rechazar la inteligencia artificial, plantearon que el desafío consiste en aprender a utilizarla sin convertir la jornada laboral en una sucesión ininterrumpida de decisiones y cambios de contexto.


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