El 18 de julio de 1966, The Beach Boys lanzaron Wouldn't It Be Nice, el sencillo que abrió las puertas de Pet Sounds, álbum que transformó la carrera de la banda y que muchos consideran una de las obras más importantes de la música popular.
Compuesta por Brian Wilson y Tony Asher, con aportes de Mike Love en la coda final, la canción retrata el deseo de una pareja joven que sueña con alcanzar la libertad y estabilidad que llegarían con la adultez.
Su letra contrasta con una melodía luminosa y optimista, una combinación que ayudó a convertirla en un clásico.
Brian Wilson explicó años después el origen de la idea: "Son las cosas por las que pasan todos los jóvenes. Expresa las frustraciones de la juventud, lo que no se puede tener, lo que realmente quieres y por lo que tienes que esperar".
La ambición creativa detrás de Wouldn't It Be Nice
Wilson grabó la canción entre enero y abril de 1966 junto a los músicos de sesión conocidos como The Wrecking Crew.
Para construir su característico muro de sonido, incorporó instrumentos poco habituales en el pop de la época, incluyendo acordeones, mandolinas, glockenspiel, timbales y una mando-guitarra de 12 cuerdas que protagoniza la introducción.
Las sesiones vocales exigieron una precisión extrema. Bruce Johnston recordó que Wilson no se conformaba fácilmente con las tomas registradas.
"Nos tuvo esclavos en Western durante varios días cantando esta canción, y Brian decía: 'No, no está bien'", relató el músico.
El resultado fue una producción innovadora que introdujo recursos poco frecuentes en el género, como cambios de tempo y arreglos vocales complejos, elementos que más tarde influirían en generaciones de artistas y productores.
El legado de Pet Sounds
Wouldn't It Be Nice llegó al puesto número 8 del Billboard Hot 100 y obtuvo éxito internacional. Sin embargo, su importancia creció con el paso del tiempo gracias al impacto de Pet Sounds.
La revista Rolling Stone ubicó el álbum entre los mejores de todos los tiempos, mientras que la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos lo incorporó al Registro Nacional de Grabaciones por su relevancia cultural e histórica.
Diversas publicaciones especializadas también lo reconocen como uno de los discos más influyentes jamás grabados.
