Las declaraciones de la exvocera Mara Sedini sobre su paso por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast continúan generando repercusiones. Luego de acusar presiones desde el Segundo Piso, cuestionar la conducción de las comunicaciones en La Moneda y denunciar intentos por limitar su gestión, distintos exministros voceros de Estado reaccionaron públicamente a sus dichos.
Las respuestas provinieron desde figuras de distintos gobiernos y mostraron visiones contrapuestas sobre el rol que debe asumir un exministro una vez que deja el cargo.
Marcelo Díaz: "Uno debe irse en silencio"
Uno de los más críticos fue el exvocero Marcelo Díaz, quien sostuvo que quienes ejercen una vocería de Gobierno tienen un deber de reserva una vez que abandonan sus funciones."Uno como ministro llega feliz al cargo, y debe irse en silencio y agradecido por la oportunidad (...). Es completamente inapropiado que un exministro se dedique a ventilar desde el dolor, por más legítimo que sea, las intimidades del ejercicio de su cargo".
Para el exsecretario de Estado, hacer públicas las diferencias internas no corresponde al rol que desempeñó Sedini mientras integró el gabinete.
Cecilia Pérez: "Ser la voz del Presidente es un honor"
En la misma línea, la exvocera Cecilia Pérez defendió el carácter institucional del cargo y cuestionó las críticas formuladas por Sedini. "Ser la voz del Presidente es un honor que nunca se mancha".
Su declaración apuntó a la responsabilidad que implica representar públicamente al Mandatario, independientemente de las diferencias que puedan surgir durante el ejercicio del cargo.
Álvaro Elizalde: "Nunca entendió lo que era ser ministra"
Otro de los cuestionamientos provino del exvocero Álvaro Elizalde, quien fue más duro al evaluar el desempeño de la exministra. "Lamentablemente Mara Sedini, mientras estuvo en el cargo, nunca entendió lo que era ser ministra de Estado. Parece que todavía no lo sabe".
Sus palabras se suman a las críticas que, durante las últimas horas, también formularon dirigentes del oficialismo respecto a la entrevista concedida por la exvocera.
Karla Rubilar marca una diferencia
La única voz que adoptó un tono distinto fue la de la exvocera Karla Rubilar, quien, si bien manifestó sorpresa por las declaraciones de Sedini, estimó que no cruzó un límite institucional. "Uno se pregunta qué tuvo que pasar para que una mujer que estuvo tan jugada y comprometida con el proyecto de José Antonio Kast decidiera hablar públicamente de esa forma".
Rubilar sostuvo que, a su juicio, la exministra no vulneró una "línea roja", ya que en sus declaraciones nunca responsabilizó directamente al Presidente Kast. De hecho, centró sus cuestionamientos en otras autoridades y en el funcionamiento interno de La Moneda.
Las declaraciones que originaron la polémica
Las reacciones surgieron después de la entrevista que Sedini concedió al programa Sin Filtros, donde aseguró que fue presionada para cambiar su estilo como vocera y que terminó "amarrada de manos" durante su gestión.
En esa conversación también denunció intentos por restarle atribuciones desde el Segundo Piso, acusó presiones de dirigentes oficialistas para realizar nombramientos y reconoció que su principal error fue no mantenerse fiel a su forma de comunicar. "Mi primera y gran autocrítica es que yo no fui absolutamente auténtica en el cargo y me dejé amarrar y me dejé presionar por personas dentro del gobierno".
Con las declaraciones de los exvoceros, la controversia en torno a la salida de Mara Sedini sumó un nuevo capítulo. Uno que extiende el debate sobre los límites de la lealtad política y el rol que deben asumir quienes dejan un cargo alto del Ejecutivo.
