Cada semana, nuevas encuestas reordenan el debate político chileno. Subidas y bajas de uno o dos puntos suelen instalar interpretaciones sobre el escenario electoral y marcar la agenda pública. Sin embargo, para el analista político Rodrigo Pérez de Arce, esa dinámica podría estar dificultando una comprensión más profunda de lo que ocurre en el país.
Durante una entrevista en Concierto Valor, el investigador de Faro UDD advirtió que las mediciones semanales han adquirido un protagonismo que, a su juicio, supera su capacidad real para explicar tendencias políticas de largo plazo.
Cuando las encuestas pasan a dominar la discusión
Pérez de Arce sostuvo que las variaciones marginales registradas por sondeos como Cadem, Criteria o Pulso Ciudadano suelen interpretarse como cambios profundos, cuando muchas veces responden a fluctuaciones normales de este tipo de estudios.
"En Chile tenemos como encuestitis total... le asignamos una importancia que yo creo que es mayor a la que realmente tiene. Porque es difícil ver tendencias más profundas y entender bien lo que está pasando", afirmó.
A su juicio, esa lógica termina concentrando el debate en el comportamiento semanal de los indicadores, en lugar de analizar procesos políticos de mayor alcance.
Una política condicionada por el corto plazo
El analista también cuestionó el efecto que esta dinámica puede tener sobre la toma de decisiones de las autoridades.
"No sirve mucho para hacer mejor política ni para que el Gobierno esté tomando mejores decisiones, que es al final lo más importante de todo esto", sostuvo.
Según explicó, gobernar exige observar transformaciones sociales que suelen desarrollarse durante meses o incluso años, más que reaccionar a cambios puntuales en la opinión pública.
El verdadero desafío comienza después de la emergencia
Como ejemplo de esa necesidad de mirar más allá de la coyuntura, Pérez de Arce abordó la gestión de las recientes inundaciones.
Si bien destacó la importancia de responder rápidamente durante la emergencia, advirtió que el verdadero examen estará en la reconstrucción.
"No solamente se trata de reconstruir puentes, caminos... hay emergencias que son más lentas de resolver. Pero que no por eso hay que dejarlas de lado", señaló.
A su juicio, la recuperación de viviendas, infraestructura y comunidades requerirá una planificación sostenida que difícilmente podrá medirse con la lógica de los ciclos semanales.
Un traspié que vuelve a retrasar la megareforma
El analista también se refirió a las dificultades que enfrentó la discusión de la megareforma económica tras la controversia por el anatocismo, mecanismo que permite el cobro de intereses sobre intereses.
Según explicó, eliminar esta herramienta podría elevar el riesgo que asumen las instituciones financieras y, como consecuencia, encarecer el acceso al crédito.
"Lo que obliga a hacer la eliminación del anatocismo... es que un banco o una entidad financiera tiene que calcular un riesgo mayor desde el inicio... va a ser más caro para todos contratar crédito", indicó.
En ese contexto, estimó que la discusión legislativa podría extenderse más allá de lo previsto.
"Esto pinta más para finales de agosto que otra cosa, sino septiembre... por un propio traspié del propio Gobierno", afirmó.
Más allá del dato semanal
Para Pérez de Arce, tanto la reconstrucción tras una catástrofe como la tramitación de reformas estructurales muestran que los principales desafíos del país requieren una mirada de largo plazo.
Desde esa perspectiva, sostuvo que las encuestas son una herramienta útil para conocer el estado de la opinión pública, pero no deberían transformarse en el principal criterio para orientar las decisiones políticas.
