El debate sobre seguridad volvió a poner el foco en la responsabilidad penal adolescente. Para el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, el problema no radica únicamente en el aumento de los delitos, sino también en los incentivos que hoy entrega la legislación a quienes reinciden siendo menores de edad.
Durante una entrevista en Concierto Valor, el jefe comunal planteó la necesidad de modificar la actual Ley de Responsabilidad Penal Adolescente para enfrentar con mayor firmeza los delitos violentos cometidos por jóvenes cercanos a la mayoría de edad.
Una ley que, según Sichel, genera incentivos equivocados
El alcalde sostuvo que el sistema actual no distingue adecuadamente entre distintas edades ni considera de forma suficiente la reincidencia.
“No es que los adolescentes sean más malos, sino que los incentivos de la ley hacen que cometer un delito teniendo 17 años sea prácticamente pasar sin ninguna pena”, afirmó.
Por ello, propuso que la legislación establezca diferencias más claras entre un adolescente de 12 años y uno de 17 que participa reiteradamente en delitos graves.
Reincidencia y crimen organizado
Sichel también advirtió que organizaciones criminales aprovechan las características del sistema para reclutar menores.
A su juicio, muchos adultos utilizan adolescentes porque conocen las menores consecuencias penales que enfrentan en comparación con los mayores de edad.
En ese contexto, planteó que también deben endurecerse las sanciones para quienes incorporan menores a actividades delictuales.
La autoridad y el espacio público
Otro de los temas abordados fue la percepción de una pérdida del principio de autoridad.
“Desde el estallido social hubo una pérdida de respeto a la autoridad en general”, señaló.
Según explicó, ese fenómeno ha facilitado la ocupación irregular de espacios públicos y distintas conductas que terminan deteriorando la convivencia en barrios y plazas.
Un cambio en el enfoque
El alcalde sostuvo que el Estado debe reaccionar de manera distinta cuando existe reincidencia.
“Cuando ya eres reincidente, la verdad tomaste el camino del delito”, afirmó.
En esos casos, planteó que el sistema debiera contemplar regímenes cerrados y sanciones más severas para evitar que la reiteración delictiva continúe escalando.
Un debate que vuelve al Congreso
Las propuestas planteadas por Sichel reabren una discusión que periódicamente regresa a la agenda pública: cómo equilibrar la protección de los derechos de los adolescentes con la necesidad de responder a fenómenos de violencia y crimen organizado cada vez más complejos.
Para el alcalde, la legislación actual requiere ajustes que eliminen incentivos a la reincidencia y permitan enfrentar con mayor eficacia la participación de menores en delitos violentos.
