El 14 de julio de 1979, Donna Summer logró un nuevo hito en su carrera cuando Bad Girls alcanzó el número uno del Billboard Hot 100 en Estados Unidos.
Ese mismo año, el álbum homónimo inició una racha de cinco semanas en la cima del Billboard 200, consolidando a la cantante como una de las figuras más importantes de la era disco.
La historia detrás de la canción tiene un origen inesperado.
Summer escribió el tema después de que uno de sus asistentes viviera una incómoda experiencia con un policía que lo confundió con una trabajadora sexual.
A partir de ese episodio, la artista desarrolló una composición que abordó la realidad de las mujeres juzgadas por su apariencia y cuestionó diversos prejuicios sociales.
Coescrita junto a los integrantes de Brooklyn Dreams, la canción originalmente se enfocaba en la prostitución en Nueva York.
Sin embargo, Summer y su equipo ampliaron el concepto para transformarlo en un relato sobre independencia, resiliencia y libertad de decisión.
El álbum más exitoso de Donna Summer
Publicado el 25 de abril de 1979 por Casablanca Records, Bad Girls se convirtió en el séptimo álbum de estudio de Donna Summer y en el más exitoso de toda su trayectoria.
Para este trabajo, los productores Giorgio Moroder y Pete Bellotte renovaron el sonido de la artista con una mezcla de disco, soul y rock.
También sumaron al arreglista alemán Harold Faltermeyer, quien aportó una nueva dimensión sonora mediante sintetizadores y teclados.
El resultado fue un éxito comercial y crítico.
El álbum recibió una certificación de doble platino en Estados Unidos y vendió cerca de nueve millones de copias en todo el mundo.
Además de Bad Girls, incluyó éxitos como Hot Stuff, Dim All the Lights, Sunset People y Walk Away.
La repercusión del disco también llegó a los premios Grammy de 1980. Summer obtuvo cinco nominaciones y ganó en la categoría de Mejor Interpretación Femenina de Rock por Hot Stuff.
Con el paso de los años, Bad Girls mantuvo su prestigio entre la crítica especializada.
La revista Rolling Stone lo ubicó en el puesto 23 de su lista Women Who Rock: The 50 Greatest Albums of All Time, mientras numerosos expertos lo consideran uno de los trabajos más influyentes de la música disco.
